De la Venezuela del continuo rumor y de la desinformación o la media información, emerge otra que cada no sólo es veraz, sino que trasciende a lo eterno. Nos referimos a lo que Dios ha declarado sobre nuestra nación: «levantaré a mi pueblo en Venezuela, les llenaré de un poder y una unción que les convertirá en punta de lanza del gran avivamiento final previo a la venida de Cristo por la Iglesia, no sólo impactarán su país, sino que serán agentes de fuego en mis manos para incendiar al resto del mundo».
Sí, amigo lector, Venezuela, la Venezuela de Jesucristo es totalmente diferente a la que vemos hoy públicamente; diametralmente opuesta a la que dan a conocer los medios de comunicación; no es la nación que se abate en la polarización política; no es el país que está sumido en gran pobreza siendo rico en gran manera; no, no es al país... Ver mas