El distraído, tropezó con ella.
El violento, la utilizó como proyectil.
El emprendedor, construyó con ella.
El campesino, cansado, la utilizó de asiento.
Drummond, la poetizó.
David, la utilizó para derrotar a Goliat.
Y Miguel Ángel, le sacó la más bella de las esculturas.
En todos los casos la diferencia no estuvo en la piedra, sino en el hombre...
El nuevo año es el mismo para todos, depende de nosotros lo que hagamos con él.
Deseo que utilices lo mejor posible el regalo de Dios que tenemos todos los días llamado PRESENTE para construir el 2012 y el futuro que quieras, siempre sobre la Roca que es Jesucristo