Tebow provoca influencia cuando pone la rodilla en el suelo, codo en la pierna flexionada y mano en la frente. El gesto de Tebow, para orar sobre el campo se ha convertido en un fenómeno viral que ha dado nombre a una nueva palabra («Tebowing») y aun blog recopila las mejores imitaciones.
La popular esquiadora Lindsey Vonn, celebró con ese gesto su victoria en el Super G de Beaver Creek en la Copa del Mundo.
Después de que el jugador llegara a 316 yardas en pases durante el último partido y a una media de 31,6 yardas por pase completado, la conversación mediática alrededor del jugador aún ha crecido más. La coincidencia de las estadísticas con los números del versículo Juan 3:16 fue el tema de conversación en las tertulias post-partido. “Sus estadísticas hablan tanto de su fe como sus palabras”.
Protestante Digital/ VyV
DENVER
La nueva estrella del fútbol americano se llama Tim Tebow. Tiene 24 años y es el personaje del momento en la NFL, es mariscal de campo de los Denver Broncos. Tim Tebow, se ha convertido en la estrella mediática más seguida en Estados Unidos. Nadie le supera, ni en la NBA, ni en la Major League ni en la NHL.
Tebow, es cristiano evangélico, es hijo de misioneros cristianos y recientemente lo nombraron como el “Deportista más popular” del pasado mes de diciembre; según la encuesta que lleva a cabo mensualmente la televisión deportiva por excelencia, ESPN.
El mariscal de campo de los Denver Broncos, supera incluso a la súper-estrella del baloncesto, Kobe Bryant. La NFL, por su parte, le ha dedicado un especial en su página web. Sin embargo Tebow, dice que quiere llegar virgen al matrimonio igual como lo hizo el futbolista brasileño Kaká.
En la final del campeonato universitario de 2009, Tebow, apareció con la leyenda “Juan 3:16”. 92 millones de personas acudieron a la red para buscar el versículo, uno de los más célebres de la Biblia.
Tebow, el “quarterback de Dios”, como se le conoce, nació contra el consejo de los médicos, que invitaron a su madre a abortar cuando estaba embarazada para evitar complicaciones -estaba siendo tratada por una infección- y por posibles daños irreversibles del feto. El aborto no se encontraba entre las opciones de Pamela Elaine, hija de un coronel del Ejército y casada con un pastor cristiano, que oró por la salud del pequeño.