“Se ha soltado el Legado. Un legado que perdurará para las generaciones. Un legado de evangelismo sobrenatural con milagros y prodigios, de multiplicación, de un ministerio quíntuple con el corazón de Dios e integridad, de unidad consolidada de la iglesia para engrandecer a Venezuela”, proclamó Yllaramendy
(Prensa GVO).-
CARACAS.- Ante 17 mil personas, que acudieron este viernes 18 de septiembre a la Gran Vigilia, creyentes de diferentes ciudades del país oraron “Todos unidos por Venezuela” en una jornada de intensa fe, unidad y manifestaciones sobrenaturales tras el reciente terremoto, trayendo esperanza sobre las generaciones que serán usadas para una próxima temporada.
“Se ha soltado el Legado. Un legado que perdurará para las generaciones. Un legado de evangelismo sobrenatural con milagros y prodigios, un legado de multiplicación de la iglesia, un legado de un ministerio quíntuple con el corazón de Dios e integridad, un legado de unidad consolidada de la iglesia, un legado de influencia del Reino de Dios en todas las áreas gubernamentales. Todas las asignaciones, dones y talentos caminarán en este legado para engrandecer a Venezuela. Un legado firme en la palabra, comprometido con las almas, un legado que perfecciona la santidad y que tiene una poderosa operación del Espíritu Santo”, afirmó el apóstol Ignacio Yllaramendy, director nacional de la Gran Vigilia, al culminar la jornada, tras bendecir a los miles de servidores por su labor.

En una atmósfera de mucha expectativa, emotividad y profunda devoción, se llevó a cabo la 33ª edición de la Gran Vigilia, que congregó en el Estadio Universitario a 17 mil asistentes, entre delegaciones provenientes de diferentes ciudades, invitados internacionales de México, Chile y Estados Unidos, junto a miles de servidores voluntarios de la gran Caracas, todos a favor de la restauración de Venezuela.
Durante la noche, un momento especial surgió en medio de la jornada de oración e intercesión con un cántico interpretado por la Banda Gran Vigilia y que se oyó a una sola voz en todo el lugar declarando que Venezuela “reverdecerá”, consolidando así una actitud de solidaridad y esperanza, que se puso de manifiesto, sobre todo, al escuchar los testimonios de pastores representantes del estado La Guaira. Y que, junto a la ungida participación de los pastores, Ramiro Peña, de EE.UU.; Adolfo y Ximena Abarca de Chile y el pastor y evangelista Enmanuel Carranco, de México; coincidieron en afirmar que Venezuela ya se encuentra experimentando un avivamiento espiritual, y abrazan con fe el legado que Dios está levantado.

Sin embargo, el momento de mayor impacto de la Vigilia por lo que Dios hizo, estuvo marcado por la manifestación de milagros y sanidades sobrenaturales cuando tras una hora de intensa oración de todos los presentes, con la fe puesta en Jesucristo, fueron testigos de diferentes casos verificados por médicos en tarima, como el de una joven de 23 años que fue sanada de una escoliosis severa, un niño de 6 años que nació con desprendimiento de retina recuperó la vista, una niña con deformidad física comenzó a caminar por primera vez y una mujer de 52 años recobró la visión clara sin necesidad de lentes correctivos.
Esta Gran Vigilia de Oración, concluyó de manera emotiva, cargada de mucha fe y esperanza para esta nueva temporada que espera nuestra nación.◄



