Los cristianos bipolares pierden la fe con facilidad y ante el primer nubarrón que se presenta “echan a correr”
Una de las cosas que Dios exige a sus seguidores es fidelidad, lo cual implica que, en cualquier circunstancia, sea buena o mala; cueste lo que cueste, hay que mantener la confianza en Dios y la obediencia a sus mandamientos. “El hombre de doble ánimo no es constante en su conducta, porque hoy piensa una cosa y mañana otra”, dice el apóstol Santiago. Los cristianos bipolares pierden la fe con facilidad y ante el primer nubarrón que se presenta “echan a correr”.
El hombre que presentó a Jesús ante el mundo y tuvo el privilegio de bautizarlo, Juan el Bautista, fue víctima de la bipolaridad espiritual. Habiendo sido testigo de tantos eventos que hacían evidente e incuestionable que Jesús es el Mesías, por estar pasando un momento crítico dejó llenar su corazón de duda y desconfianza, y mandó a preguntarle: ¿Eres tú el Mesías, o esperamos a otro?
Por su parte Pablo no dejó que ni la muerte lo hiciera bipolar: “Si vivimos, para Dios vivimos. Y si morimos, para Él morimos. Sea que vivamos o que muramos, SOMOS DEL SEÑOR”. ¡Ánimoooooo!!!
Dios te bendiga.



