Una de las razones por las cuales el Señor nuestro Dios prohíbe la comunicación con los muertos, para que no seamos engañados por demonios, ni tengamos nada que ver con ellos
“¿Por qué me has engañado?, pues tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas. ¿Qué has visto? Y la mujer respondió a Saúl: He visto dioses que suben de la tierra. Él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, hizo gran reverencia” (1 Samuel 28:13-14).
Hay muchos “eruditos y doctores en Biblia”, dando explicaciones de por qué Dios permitió que esta mujer, que practicaba la adivinación y el espiritismo o la comunicación con los muertos, que se comunicara con el espíritu de Samuel. Pero nada más alejado de la verdad, el Señor no pasará jamás por encima de sus propias leyes. Además, Saúl estaba desechado por Dios, por causa de su desobediencia, y había tratado de tener respuesta de Dios, de diversas maneras y el Señor no quería decirle nada.
Entonces ¿cómo podemos entender este texto, que a muchos les parece tan difícil? La clave está en la expresión: “He visto dioses que suben de la tierra”, ese espíritu que la adivina estaba viendo, no venía de lo alto de los cielos, sino del centro de la tierra, allí sabemos está el infierno. Era un demonio haciéndose pasar por Samuel, eso es lo que obtiene la gente que práctica el espiritismo, en realidad se comunican con los demonios. Demonios que se hacen pasar por familiares y amigos fallecidos.
Esta es una de las razones por las cuales el Señor nuestro Dios prohíbe la comunicación con los muertos, para que no seamos engañados por demonios, ni tengamos nada que ver con ellos. ¿Que este demonio, le dijo la verdad a Saúl? No es maravilla, pues el diablo también engaña con la verdad. La mujer endemoniada que seguía a Pablo diciendo: “Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: ‘Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación’” (Hechos 16:17).
Estos demonios también estaban diciendo la verdad, hay estrategias del maligno, sutiles y difíciles de detectar. Cuando Elías fue levantado en el carro de fuego, subió a los cielos, no bajó a la tierra. Por otra parte, la Palabra nos enseña que el infierno está en el centro de la tierra. Pero Dios promete dar sabiduría a quien se la pida.
¡Dios te bendiga!!!



