
El modelo original de Dios sigue siendo el mejor fundamento para construir una sociedad estable, funcional y feliz
Totalmente idiotizado por ideologías progresistas.
Es toda una ironía. No podemos llamar negro a un negro, tampoco podemos llamar gitano a un gitano, pero debemos llamar mujer a un hombre con pene, testículos y barba, que se cambió el nombre y ahora se hace llamar Pilar.
Además, nos obligan por ley a percibirlos como ellos se auto perciben. Yo no tengo ningún problema, si tú te percibes diferente a lo que la biología y la genética evidencia que eres, yo respeto tu decisión, pero no puedes obligarme a auto percibirte así.
Peor aún, el gobierno paga con nuestros impuestos el tratamiento de hormonas y las cirugías para reasignación de sexo. En otras palabras, les da a estas personas todo esto, totalmente gratis, mientras que otras personas que están realmente enfermas y necesitan tratamiento y medicina, en oportunidades son ignoradas.
Todo esto lo hacen con la complicidad de los políticos que tú elegiste para representarte, lo hacen sin tu consentimiento, violando la Constitución de tu país, sin consultar a la mayoría de los ciudadanos.
Obviamente, esto no es para defender los derechos de la comunidad LGBTQ+, esto es parte de la estrategia de la élite para destruir la familia nuclear, para controlar con mayor facilidad a la humanidad.
Esto está ocurriendo por vía de imposición a los países, por medio de organismos supranacionales que nadie eligió, como: la ONU, FEM y la OMS; la agenda 2030 es un ejemplo de ello, así se pisotea la soberanía de las naciones.
La pregunta es: ¿se lo permitirás, seguirás dormido y entretenido con problemas domésticos, mirando para otro lado mientras la élite instala frente a tus ojos una tiranía mundial?
Lo primero que hay que hacer es rechazar la agenda 2030 y proteger con todos los recursos disponibles a la familia nuclear, compuesta por un hombre, una mujer y los hijos. Esta es la piedra angular de la sociedad.
No votes por los políticos que vayan en contra de la familia, la moral y las buenas costumbres. El modelo original de Dios sigue siendo el mejor fundamento para construir una sociedad estable, funcional y feliz.
De seguir así, la familia se convertirá en la próxima especie en peligro de extinción.


