
Que sea la luz en las áreas oscuras en mi hogar. Que sea la luz en mis relaciones familiares, en mis relaciones financieras y espirituales. Declaro que la luz de Dios es manifiesta en mi hogar
Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
Génesis 1:3.
Verdad profunda
Nunca acepte como normal las áreas oscuras que le quieran crear confusión e inseguridad. Levántese en fe, tome la autoridad de la palabra y diga: sea la luz.
Llame la luz
Sea la luz ahora misma en ti, en el nombre de Jesús. Así se separan las tinieblas de la luz y son revocadas de tu vida. Declaro que no naciste para el fracaso ni para perder, porque la lista de Dios es grande para ti. Debido a la maldición de la tierra, es necesario que no tengas temor en llamar la luz de Dios a tu mente en aquellas áreas que no encuentras claridad de pensamiento.
Por lo general hay personas que actúan ciegamente con relación a esto en momentos de presión. Tú necesitas decir “Sea la luz”.
Hay millones de personas que tienen áreas oscuras en su vida. Ej.: Viven bajo nubes de problemas económicos. Esto es porque siempre han estado sufriendo de pobreza, oscuridad y tormento.
No lo acepte como normal, diga: Sea la luz.
En su relación de pareja, diga: Sea la luz.
Hay personas que donde han metido la cabeza siempre han terminado enredados, dígalo ya: Sea la luz.
Así en los negocios, en las amistades y en el ministerio. Dígalo con firmeza y convicción: Sea la luz.
Hay personas que servir en cualquier área de la obra de Dios lo único que han tenido son problemas. Por lo tanto, declaramos que sea la luz.
En el nombre de Jesucristo, sea la luz, ahora, ya, en aquellas áreas en que has fracasado. En el nombre de Jesucristo, la maldición de perder, salga de tu mente. Comienzas a ordenar cada detalle. Nunca jamás el poder de las tinieblas dominará tu mente, ni tu casa, ni tu ambiente. Todo desorden, todo vacío, toda oscuridad es disipada, en el nombre de Jesús.
Digo que se alinean todos tus pensamientos a los pensamientos de Dios. Isaías dice: Levántate, y resplandece, porque la gloria de Dios ha venido sobre ti. Suelta el poder de la iluminación, es ahora la luz sobre ti.
“Vosotros sois, la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte, no se puede esconder”.
Mateo 5:14.
“Ni se enciende una luz y se pone debajo de una vasija, sino sobre el candelero para que alumbre a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”.
Mateo 5:15-16.
Dios no creó las tinieblas, tampoco te formó en tinieblas. Dios te hizo en luz. Te hizo para la luz.
Y te estableció como portador profético de luz.
Al principio del libro de Génesis, allí encontramos la crisis que había en el mundo al principio. Todo estaba vinculado a las tinieblas que estaban en el abismo. Y en Génesis 1:3, y dijo Dios: Sea la luz y fue la luz. En esta forma operativa de Dios hay mucha revelación. Porque una persona ganadora predestinada para lo extraordinario, necesita entender que toda la crisis que afronta en su vida está vinculada al poder perverso de las tinieblas. Por lo tanto, toda persona que entienda el poder de la gloria superior para ganar, tiene que imponer la luz que porta y establecerla proféticamente.
Vosotros sois…
El Señor Jesús dijo de nosotros: Vosotros sois la luz del mundo, y que a través de nosotros hay iluminación para establecer el reino, el propósito y la visión de Dios. Porque andamos de día, no tropezamos ni hacemos tropezar. No podemos trabajar en oscuridad. El Creador estableció primero la luz; es decir, impuso su verdad interna, disipando así el gobierno maligno de las tinieblas y la oscuridad.
La palabra profética de iluminación disipando las tinieblas, revela que toda victoria se ordena y establece primero en el mundo profético, disipando las tinieblas a través de la luz que hay en ti.
Muchas veces los creyentes en Cristo quieren contrarrestar las fuerzas de las tinieblas estando en tinieblas. Jesucristo dijo: que los que andan de día no tropiezan porque tienen luz, pero los que andan en tinieblas tropiezan. La verdadera guerra es una guerra que existe entre la luz, y las tinieblas. En la medida que nosotros imponemos la luz toda la agenda perversa, en contra de nosotros, por la maldición de la tierra queda derrotada. Lo primero que Dios quiere es que resplandezcamos. Es por eso que en Isaías 60 dice: Levántate y resplandece porque hoy ha venido tu luz y la gloria del Señor ha nacido sobre ti. Y aunque tinieblas cubran la tierra y oscuridad las naciones sobre ti amanecerá la luz. Eres un portador de gloria. Tú eres la diferencia.
Nunca tendrás éxito a menos que disipes las tinieblas para poder comenzar a ordenar las áreas que Satanás por años desordenó, tanto en tu vida como en la vida de los demás. El problema de los seres humanos es que quieren arreglar las cosas en tinieblas y operando oscuramente.
Ningún ciego puede guiar a otro ciego
Nadie viviendo la vida oscuramente puede ayudar. El problema del mundo, es que la tierra necesita la manifestación de los hijos de luz. Tú no arreglas la tierra criticando la tierra. Compones la tierra y la familia disipando las tinieblas.
El primer fundamento que entiende una persona ganadora es el poder que existe a través de la profecía, la cual desata la luz que hay en ti y disipa las tinieblas.
La luz que hay en ti es creativa. Cuando hablo de la luz creativa es que eres diferente a un foco, una sola persona puede alumbrar una ciudad, una persona puede alumbrar hasta una nación y continente. Cristo habló de luces que alumbran una ciudad completa.
Esto significa personajes que proyectan lo que tienen dentro con la luz que Él les ha dado, disipando las tinieblas de naciones y continentes completos. Por eso Jesús dijo: “vosotros sois la luz del mundo”.
EL EJERCICIO PROFÉTICO DE LA ILUMINACIÓN
Confiese lo siguiente:
Cuando Dios me hizo, no me hizo en tinieblas. Mis orígenes no son de oscuridad, por lo tanto, renuncio a las áreas oscuras que han operado en mi vida por años y me han hecho perder la bendición de Dios. Ahora, en el nombre de Jesucristo, le ordeno a mi alma que reciba la luz de mi espíritu, a mis ojos que sean abiertos, a mi boca que sea abierta, a mi lengua que sea desatada. A las áreas paralíticas en mí, como mis pies y el sentido de obediencia, sean restablecidos a través del poder de la luz. Toda área donde operaban demonios y hacían que yo actuara en oscuridad, haciendo lo que nunca quise hacer, ahora queda destruida, en el nombre de Jesús.
Declaro: Que sea la luz en las áreas oscuras en mi hogar. Que sea la luz en mis relaciones familiares, en mis relaciones financieras y espirituales. Declaro que la luz de Dios es manifiesta en mi hogar.
Tú necesitas detectar cada área oscura donde por años han operado las tinieblas. Suelta la luz en tu casa y en el área financiera. Mira dónde están los errores y declara la luz. El más grande error de los seres humanos es que queremos echar fuera las tinieblas con tinieblas. Satanás nunca podrá echar fuera a Satanás.
Declara esta palabra de fe, en el nombre de Jesucristo:
“Me levanto como luz y no tinieblas. Y declaro la activación en mi vida de la luz; aclárese mi mente, quiero que sea la luz, que todo salga a la luz en mi vida, que se abra mi entendimiento, que sea la luz en mi casa y en mi ciudad”.
Por el poder de la luz creativa de Jesús que hay en ti, se desarrolla la obediencia a la Palabra. Primero, comienza en ti, luego en tu casa, después en tu ciudad, en tu nación y en tu continente.
Renuncie a toda herencia oscura
“Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama. Él entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús. Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino”.
Marcos 10:46-52.
La condición de mendigo en que estaba envuelto Bartimeo era por falta de visión, no tenía luz en ninguna área de su vida (no sólo en sus ojos). Clame a Dios de todo corazón y diga: “sea la luz”. El Espíritu de gracia, de fe y de poder te ayudará a salir adelante.
La pobreza, la esclavitud, el tormento, la deuda, la miseria y la ruina, no es parte de lo que Dios escribió para ti. Después que Bartimeo recibió luz, su vida nunca más fue igual.
Diga de todo corazón: “Jesucristo, ilumina mi vida, nunca más quiero ser igual, porque estoy predestinado para ganar”.
ORACIÓN
Dios Todopoderoso, en el nombre de Jesucristo, te pido de todo corazón, que ilumines cada área de mi vida. Renuncio a aceptar la pobreza, el dolor y la miseria como normal, mi vida nunca más será igual. Hoy recibo total iluminación para cada detalle en mi vida. Jamás aceptaré la mentira del enemigo en mi vida, yo no nací para sufrir, ni para la derrota; acepto la luz de Dios en mi vida. Estoy predestinado para ganar. Amén.
Apóstol Dr. Marcelino Sojo
De su libro “Predestinados para ganar”. Semana 1/Día 5.


