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El sistema anticristiano

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La guerra no es con armas. Es por la mente, la conciencia y el espíritu. Y en esa guerra, el que permanece en la Verdad, ya ha vencido / Imagen generada por IA

El sistema anticristiano no te ve como enemigo: te ve como recurso, dato, ganado. Pero el Reino de Dios te ve como hijo. No se combate este sistema con odio, sino con Verdad, sobriedad, discernimiento y fidelidad

La Biblia no habla de una élite con nombres propios, sino de principados, potestades y huestes espirituales de maldad.
“No tenemos lucha contra sangre y carne…”.
Es un sistema anticristiano que usa humanos como instrumentos. Entonces, cuando personalizas el mal, te equivocas de blanco; cuando entiendes el sistema, disciernes.

El sistema anticristiano
La Biblia es clara: el sello del maligno es invertir.
Llamar bien al mal y mal al bien.
Disfrazar control de “cuidado”.
Vender miedo como “protección”. No es nuevo.
Una mentira repetida no es verdad, aunque tenga expertos que la respalden.
La Escritura no dice “la mayoría tiene razón”, dice: “Mi pueblo perece por falta de conocimiento”.
La mentira repetida crea consenso, no verdad.
El sistema necesita medios, expertos y celebridades, porque la autoridad real no está en ellos, sino en la Verdad. Por eso la Verdad siempre es minoritaria.

Miedo como herramienta espiritual
El miedo paraliza, apaga la fe y cede autoridad. Por eso toda agenda anticristiana necesita:
Emergencias constantes y amenazas invisibles.
La Biblia dice: “Dios no nos ha dado espíritu de temor…”. Donde hay miedo institucionalizado, Cristo no gobierna.

Problema – Reacción – Solución: la vieja serpiente
Nada nuevo bajo el sol.
Faraón ya lo hizo. Babilonia ya lo hizo. Roma también.
Crear el problema → provocar reacción → imponer solución.
¿Para quién? Para el sistema, nunca para el pueblo.
El Reino de Dios hace lo opuesto: libera responsabilidad, no la quita.

División: la guerra entre hermanos
Cuando el pueblo pelea por raza, sexo, edad o etiquetas, el sistema descansa.
Cristo oró “para que sean uno”.
El anticristo fragmenta, porque un pueblo dividido no discierne.

Ataques, distracciones y ruido
Cuando el sistema avanza en serio:
Aparece el entretenimiento basura, la indignación artificial. Pan y circo.

¿Cual es el objetivo real? Destruir la familia.
Aquí no hay ambigüedad bíblica.
La familia es el núcleo de transmisión de fe, refugio emocional, muralla espiritual. Por eso es atacada desde todos los flancos. No porque sea imperfecta, sino porque funciona.

¿Y dónde encaja el remanente fiel?
Aquí está la clave que muchos no entienden.
Dios siempre trabaja con remanentes, no con mayorías.
Noé, Elías, los profetas, la iglesia primitiva. El remanente no grita: permanece, resiste y no negocia la verdad.

El katejón no es una institución, ni un país, ni un líder.
Es la presencia activa del Espíritu de Dios en hombres y mujeres fieles.
Mientras exista el mal no puede desatarse del todo.
El sistema anticristiano no te ve como enemigo: te ve como recurso, dato, ganado. Pero el Reino de Dios te ve como hijo.
No se combate este sistema con odio, sino con Verdad, sobriedad, discernimiento y fidelidad.
La guerra no es con armas.
Es por la mente, la conciencia y el espíritu.
Y en esa guerra, el que permanece en la Verdad, ya ha vencido.

Ricardo De Spirito Balbuena
Soldado de Dios, polímata, terapeuta y naturista. MTCH
X: @elzorrotacneno

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