
Le recomiendo que no cometa más errores de ilegalidad, volvamos a la humildad, a la obediencia incondicional a Dios y a nuestras autoridades
Por el hecho de nosotros haber crecido en culturas de ilegalidad en medio de los sobornos, mentiras en los hogares, en las escuelas, en las calles, en nuestra familia, entre hermanos, en los matrimonios y nuestra vida misma, antes de la fe no fingida en Jesús, todo se construyó en el engaño, esto realmente es muy duro. Esto es un reto al nuevo nacimiento, cuando venimos a Cristo, porque se puede asistir a las iglesias y vivir en ilegalidad, practicando las mismas costumbres de la vida sin Dios, todo por la costumbre de la cultura en que crecimos. Es por eso que no podemos continuar sin revelación de la legalidad eterna, Jesús dijo:
“Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”.
Juan 8:32
Es necesario que nos expongamos a la verdad, son años de andar en tinieblas cometiendo errores, tales violaciones a las leyes divinas las hemos practicado en muchas áreas como: la no sujeción a nuestras autoridades, con las finanzas, con nuestros padres, con el dinero, en los matrimonios, con los hijos, y el más importante, con la falta de respeto a nuestro Dios, deshonrando su Nombre. Vivir violando leyes, es prepararse para experimentar infinitas maldiciones en cada área en que hemos fallado. No olvidemos que en este ámbito no hay sentimientos, las consecuencias siempre se darán y usted no decide cuándo llora, porque usted lo hizo cuando tocó lo intocable.
LAS LEYES DE LA ETERNIDAD SON IMPUESTAS
Nosotros no escogemos en el vientre de nuestra madre nuestro color, ni tampoco nuestros padres lo escogen, no escogemos nuestro tamaño, tampoco escogemos a nuestros padres, ni el país donde creceremos, ni el idioma que hablaremos. Nosotros no escogemos nada en este sentido, esto nos es impuesto.
Así es en la eternidad, nosotros no podemos escoger nuestros ministros, padres y guías, nosotros no podemos escoger el liderazgo que nos va a formar, nosotros no podemos mudarnos de país o ciudad sin dirección, nosotros no podemos manipular con el dinero porque sólo somos administradores, mayordomos y no somos dueños: ni de las propiedades, ni de los hijos, ni de nuestra vida, es por eso que debemos respetar los designios de la eternidad.
Todo lo que usted está viviendo es una consecuencia de legalidad o ilegalidad, es necesario vivir en el poder de la obediencia bendita, a usted no le puede ir mal porque aún las cosas que parezcan negativas a todo el que anda en legalidad se le revierte para bien. Eso está claro en la palabra de Dios “A los que aman a Dios todas las cosas le obrarán para bien, esto es a los que conforme a su propósito son llamados”. Romanos 8:28
Veinte años antes de yo llegar a Carolina del Norte, recibí una sublime visión profética por medio de la cual se me indicaba donde Dios me quería para su misión mundial, le agradezco a Dios que cuando llegó la hora no resistí su agenda divina ni su santo llamado, Dios me dio el carácter de obedecer lo que me fue impuesto por la eternidad. Por ejemplo, Dios me envió a Charlotte y mi deber es respetar esa ciudad, no puedo tener envidia de otro, debo aceptar la voluntad divina como Él quiera, despreciar esto sería sumamente peligroso.
Millones de personas andan en ilegalidad, creen que son dueños del dinero que tienen, que se pueden mudar de iglesia cada vez que quieran, que pueden escoger quien es su padre espiritual guía. Creen que pueden vivir donde ellos quieren y les diré que no es así, para nosotros hay lugares perfectos donde Dios nos quiere y es necesario tener la firme humildad de aceptar la predestinación de Dios, aunque no entendamos todo.
Charlotte es una ciudad americana de cultura y estamos allí en obediencia, en nuestro auditorio tenemos un altar de oración de día y de noche, allí Dios nos visita con su misericordia y con los recursos que de allí salen. Dios está llegando con su amor a millones, si nosotros con mi esposa no hubiésemos obedecido estaríamos en cárceles de opresión y no hubiese salido la literatura que ha alcanzado a multitudes para Jesús.
Vivir en obediencia es creer, aunque no se entienda con la mente humana todo, vivir en legalidad eterna es creer todo por encima de la lógica, la razón, el sentimiento y las apariencias; este es el único camino que nos puede librar verdaderamente de todo los planes del mal.
Le recomiendo que no cometa más errores de ilegalidad, volvamos a la humildad, a la obediencia incondicional a Dios y a nuestras autoridades. Dios lo sabe todo y qué es lo que nos conviene, el Eterno Padre es quien sabe la verdad de lo que nos conviene. Cuando se viven años de estancamiento antes de culpar a otros es mejor reflexionar en dónde hemos violado alguna ley que abrió puertas a maldiciones dolorosas.
Apóstol Dr. Marcelino Sojo
De su libro “El poder de la Legalidad Eterna”. Capítulo 1.


