
Para lograr grandes cosas en la vida se hace imprescindible que se tenga fe. Pero que sea verdadera cuyo fundamento sea la Biblia y tenga como objeto de ella a Dios
Abelardo M. Díaz Morales escribió lo siguiente: “El resplandor de la fe en el hombre es más fuerte que el brillo del acero. Un hombre enviado de Dios, es más fuerte que las huestes de los Césares y de los Atilas. Estos caen y aquél sigue iluminando al mundo. La vara de Moisés quebrantó el cetro de Faraón. La honda de David dominó el escudo de Goliat. El silencio de Cristo rompió las huestes de Pilato, y la humildad de Pablo derrumbó el trono de los emperadores. Las 95 tesis de Lutero destruyeron el poder de Carlos V, y el verbo de los Wesley salvó a la humanidad de una catástrofe”.
Amigos, para lograr grandes cosas en la vida se hace imprescindible que se tenga fe. Pero que sea verdadera cuyo fundamento sea la Biblia y tenga como objeto de ella a Dios. No es creencia en cualquier cosa. Muchos creen en talismanes, amuletos, conjuros, ensalmes y en fetiches. Pero la fe bíblica es pura y tiene un origen: Jesús el Señor. Él es el autor y consumador de la fe (Hebreos 12:2). Amigo mío, esta es la fe que te ayudará a lograr muchas cosas en la vida. ¿Ya la tienes?


