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Hazte un compromiso para orar

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El cultivar la vida devocional te traerá sorpresas y en ocasiones la presencia te Dios te llenará cuando tú menos lo esperes / Freepik

Tenemos que aprender a asaltar con disposición muy firme nuestro tiempo devocional. Vengamos a la presencia de Dios ¡aunque el mundo se queme!

Comience a comprometerse a pasar breves momentos de intimidad con Dios en oración a la hora que pueda. Notará que independientemente de cualquier petición que hiciere, lo más importante es que la presencia de Dios lo invadirá lentamente. Aprenda a estar en humillación ante Dios para poder estar de pie ante las demandas del mundo. Hágase esa promesa ¡Ahora mismo! Antes de desplegar su lista de peticiones y anhelos, guarde silencio reverente ante el Señor y deje que su Espíritu hable en la quietud de su presencia, en el entendido de que orar es estar en consonancia y armonía con la voluntad de Dios. “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye” (1ª Juan 5:4,15).
Tenemos que aprender a asaltar con disposición muy firme nuestro tiempo devocional. Vengamos a la presencia de Dios ¡aunque el mundo se queme! Si nos distraemos en las trampas evasivas, la devoción perderá la competencia.  A veces sentirás que acudiste a la cita en el altar y aun así te sentirás vacío. Cuídate de que ese sentimiento subalterno sea más importante que tu fe; porque pase lo que pase en tu altar, Dios siempre te acompañará, aunque te sientas solo. El cultivar la vida devocional te traerá sorpresas y en ocasiones la presencia te Dios te llenará cuando tú menos lo esperes.

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Néstor Alejandro Blanco
Pastor, teólogo, docente, locutor, escritor, autor de los libros Una Cita en el Altar, Lluvia Sobre la Hierba y Radiografías del Alma, además de numerosas publicaciones para la prensa cristiana, así como de material de crecimiento espiritual para la iglesia. Nacido en Caracas, Venezuela, actualmente reside en Santo Domingo, República Dominicana. Está casado con Rafaela Flores y es padre de dos hijos, Néstor Rafael y Néstor Alejandro.

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