Sólo a través de la gracia de Dios, recibimos amor en vez de condenación y misericordia en lugar de juicio
1ª Timoteo 1:15, “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”.
En la vida hay que ser agradecido en todo y con todos.
Eso es bueno, pero mucho mejor es tener la Gracia de Dios en nuestras vidas.
La gracia normal, común y corriente es gratitud, es agradecimiento a algo o a alguien.
Pero la GRACIA DE DIOS es la capacidad que tiene DIOS para bendecirnos.
Esta habla del regalo que YO ni usted merecíamos, que no calificábamos para ello, pero que Él nos la dio.
La LA GRACIA DE DIOS es un regalo de Él para nosotros.
Y en Jesús se hace realidad ese regalo o don de Dios para nosotros.
Jesús en nuestras vidas representa ese regalo que no merecíamos, pero que al Padre celestial le plació darnos. Así es la gracia de Dios.
Cuenta la Sra. Katerinne Pendelton lo siguiente: “Cuando mi amiga me dio un regalo hace poco, me sorprendió. Me lo envió después de enterarse de que estaba estresada por el trabajo. Sin embargo, ella estaba atravesando un estrés similar con uno de sus padres ancianos, hijos en etapas difíciles, dificultades en el trabajo y tensiones matrimoniales. No podía creer que hubiera pensado en mí antes que en ella misma, y su regalo me conmovió”.
En realidad todos hemos sido receptores alguna vez de un regalo inmerecido. Pablo lo expresó así: «Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero» (1ª Timoteo 1:15).
Aunque había sido «blasfemo, perseguidor e injuriador; […] la gracia de nuestro Señor fue más abundante» (vv. 13-14).
El Jesús de la cruz y resucitado le dio a Pablo una comprensión profunda del regalo de la gracia de Dios. Como resultado, descubrió lo que significaba ser un receptor indigno de aquel regalo, esto hizo que se transformara en un instrumento del amor de Dios y les habló a muchos sobre lo que el Señor había hecho por él.
¿Estas haciendo tú lo mismo?
Sólo a través de LA GRACIA DE DIOS, recibimos amor en vez de condenación y misericordia en lugar de juicio. Hoy, celebremos la GRACIA inmerecida que Dios nos ha dado y busquemos maneras de demostrar esa GRACIA a otros.
Que tenga un excelente y bendecido día.



