
Jesús tomó nuestra culpa en la cruz y nos entregó Su justicia. Cuando Dios nos mira, ve el sacrificio de Su Hijo
En términos legales, justificar es declarar a alguien como “no culpable”. Pero para Dios, es un acto de amor supremo donde decide restaurar nuestra relación con Él.
1. El Intercambio Glorioso
Jesús tomó nuestra culpa en la cruz y nos entregó Su justicia. Cuando Dios nos mira, ve el sacrificio de Su Hijo. Como dice el dicho: Ser justificado es estar ante Dios “como si nunca hubiera pecado”.
2. Gracia sin Distinciones
“Esta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a todos los que creen…” (Romanos 3:22-24).
La justificación es gratuita. No se compra con obras ni se hereda; se recibe sólo por la fe. No importa tu pasado, la redención de Cristo es suficiente.
3. El Fruto: La Paz
“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios…” (Romanos 5:1).
Ya no hay condenación ni miedo. Ahora podemos correr a los brazos del Padre con total libertad.
Recuerda hoy: Tu valor no depende de lo que haces, sino de lo que Cristo ya hizo por ti. ¡Eres aceptado, amado y declarado justo!️
Shalõm Ubrahot Lekulãm: Paz y bendiciones para todos.
José “Cheo” Lobatón
Pastor y maestro


