El crecimiento demográfico del 1,2% anual estuvo impulsado por una alta natalidad, la cual compensó el saldo neto negativo del flujo migratorio
(Verdad y Vida).-
En vísperas de la celebración del Año Nuevo judío, Rosh Hashaná, la población de Israel alcanzó los 10.305.000 habitantes. De acuerdo con el último informe publicado por la Oficina Central de Estadísticas de Israel (CBS), este volumen demográfico representa un crecimiento del 1,2% en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que equivale a un incremento neto de 124.000 nuevos residentes.
Con respecto a la composición étnica y cultural del país, los datos oficiales revelan que el grupo mayoritario está integrado por 7.828.000 ciudadanos judíos y de otras comunidades afines, quienes representan el 78,3% de la población total. Por otra parte, la comunidad árabe asciende a 2.173.000 personas, lo que equivale al 21,7% del tejido social. Cabe destacar que, de forma paralela a estos grupos, el país alberga a unos 304.000 ciudadanos extranjeros que residen legalmente en el territorio.
En lo que respecta al balance demográfico del último año, la principal fuerza impulsora del crecimiento fue la natalidad. En este sentido, se registraron cerca de 182.000 nacimientos frente a 50.000 decesos.
Por el contrario, el ámbito migratorio mostró una tendencia distinta. Si bien Israel recibió a 24.000 nuevos inmigrantes bajo la Ley del Retorno, 4.000 personas por reunificación familiar y 21.000 israelíes que regresaron del extranjero, estas entradas fueron contrarrestadas por la salida de 57.000 israelíes que decidieron emigrar. Como consecuencia de ello, el saldo migratorio neto cerró el año con un balance negativo de aproximadamente 8.000 personas.◄



