
Hacer lo que te venga en gana sólo beneficia el caos y el desorden. El libertinaje en nada alimenta al éxito
La libertad no es un pasaporte para hacer lo que te dé la gana, eso es libertinaje. Ser “libre” significa ser consciente de nuestros deseos y poder sacar el máximo provecho a nuestras siembras. Tener libre albedrío, siempre, nos da la opción de hacer lo correcto o lo incorrecto cuando estamos ante las circunstancias de la vida.
¿Qué hacer para evitarlo? Ser preciso en todo y cuanto actuemos ya que sin la dirección correcta las consecuencias pueden ser fatales. Recuerda que hacer lo que te venga en gana sólo beneficia el caos y el desorden. El libertinaje en nada alimenta al éxito, y aunque cantes la canción de “El rey”, podrás sostener la corona, pero sólo por un rato.
Alimenta el éxito con sabiduría. ¡Tú puedes! Dios te la da, si se la pides. El primer paso para ser exitoso está en mirar el liderazgo desde la perspectiva correcta y no desde la perspectiva que el mundo nos ha vendido. La fama, la fortuna, el placer, las multitudes, en fin, cosas triviales y banales que se desvanecen con el tiempo.
Reflexiona en lo siguiente:
- ¿Qué tal si te atreves a forjar un liderazgo desde la perspectiva de Dios y analizas todas las variables del pasado que te limitan?
- ¿Podrías utilizar las verdades absolutas de Dios en tu presente y conocer la realidad de tu futuro? Yo creo que si.
Líder: Te voy a dar cuatro premisas para exponenciar tu liderazgo:
- Dios necesita líderes prósperos en este tiempo, no sólo líderes ricos.
- La prosperidad abarca todas las áreas de la vida y sólo se consigue mediante la plenitud en Cristo.
- Someter tu voluntad a la voluntad de Dios es más importante que alimentar tus deseos temporales.
- La riqueza es añadida, no la razón en sí misma de tu liderazgo.
Nota: Este artículo fue escrito sin inteligencia artificial.
Juan Carlos Calderón
Presidente Escuela de Liderazgo de Alto Impacto (ELAI)
@jccalderonn


