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Liderazgo 40-60: Cuida su salud

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Es determinante vivir en el poder de la buena salud, para ello la reeducación alimenticia nos hace bien / Freepik

No cometa el error de ser egoísta con su cuerpo, invierta en su buena salud. La buena salud en todo, completa es: espíritu, alma y cuerpo; a esta edad defienda su pleno bienestar

Hay millones de estudios que creen que muchas de las enfermedades entran por la boca, es por eso que nosotros necesitamos ser muy sabios al comer. En las Sagradas Escrituras Dios nos enseñó a comer. La Palabra de Dios de forma clara enseña que hay cosas que se pueden comer y otras que no. Hoy día el mercadeo y el engaño están por todas partes, pero la gente más saludable, más longeva, las personas más productivas y que desarrollan más inteligencia, son los que tienen la capacidad de saber comer.
Las personas que se enferman mucho menos, o casi nunca, son los que su alimentación está alineada a la Palabra de Dios. No tener cuidado con lo que comemos es ser víctima del fracaso. Yo nací en el campo y vi a mi padre que cosechaba las frutas, la naranja, la sandía, las mandarinas, el aguacate, el cacao puro, el café, el maíz, la yuca, el plátano, etc.
Por eso por cultura y desarrollo, estoy conectado a la alimentación natural, como el pescado fresco, cuando entendí que estar cerca de la naturaleza y saber comer me di cuenta que puedo evitar millares de problemas. Tengo que agradecerle a Dios por la cantidad de hombres y mujeres de Dios que se están levantando para proteger el cuerpo de Cristo y que sus ministros y sus hijos sufran menos con la maldición de la enfermedad.
Gracias a Dios que los últimos años hay mucho material, recursos, libros e instructores que nos están enseñando el camino correcto de la buena alimentación. Para alcanzar la edad a la que quiere llegar y cumplir el plan de agenda de Dios, es determinante la reeducación en la alimentación. Es que ha habido tanta mala instrucción y desórdenes en el mundo alimenticio que la mayoría de las enfermedades de los hijos de Dios, con toda honestidad, entran por su propia boca. He escuchado a algunos orientadores que recomiendan a esa edad hacerse continuos chequeos y confrontar sin ningún temor que es lo que nos conviene comer, si es que queremos cumplir realmente con el propósito agenda de Dios para nuestras vidas.
Me he encontrado con tantos amigos que, por desórdenes alimenticios, no duermen bien, tienen problemas en el sistema digestivo, pérdida de memoria, descontroles en la presión sanguínea, descontroles en el azúcar, descontroles en el hígado, y graves situaciones en el sistema óseo, es muy fuerte.
Si nosotros queremos triunfar entendiendo que este cuerpo es el templo del Espíritu Santo necesitamos hacer una reeducación gracias a nuestros amigos, el doctor Gosh, la doctora Ada, cantidades de médicos cristianos que están ayudando al cuerpo de Cristo en todo lo que tiene que ver con la reeducación en el mundo alimenticio y librando a los hijos de Dios de la maldición de la Farmaquella. Nosotros, los que tenemos origen en una vida de campo, que nos acostumbramos al pescado fresco y a la fruta directa de la tierra, nos es normal conectarnos con la buena alimentación. Pero las personas que por cultura han sido afectadas por el mercado y por la venta del sistema corrupto de alimentación donde la enfermedad camina con los productos que se venden, diseñados para enfermar a los seres humanos; necesitamos entender que cuando Dios nos llama al éxito, y si queremos que se manifieste la gloria del Espíritu en nosotros, debemos cuidar el templo, Dios se manifiesta a través de su vaso, pero Satanás quiere enfermar ese cuerpo para que no se manifieste la gloria de Dios y la buena bendición.
Por lo tanto, es determinante el poder de la buena salud. Tenemos que reconocer lo que dice la Biblia: por su llaga fuimos nosotros curados; quiere decir que Jesús llevó las enfermedades en la cruz. Sin embargo, eso no significa que Cristo hizo un sacrificio espiritual para que nosotros nos alimentemos mal, no es bueno. El ejercicio físico es determinante para vivir en el poder de la buena salud, todos los médicos recomiendan para evitar muchas enfermedades, entre 30 minutos y una hora de ejercicio diario así sea sólo caminar, porque movilizar el cuerpo impide muchas de las enfermedades que están dañando a muchas personas; por nada deje de hacerlo y si tienen un instructor supervisor en esta área mucha mejor.
Es determinante vivir en el poder de la buena salud, para ello la reeducación alimenticia nos hace bien. Es de suma importancia acercarnos a la verdad de nuestros orígenes, vivamos los modelos de las dietas bíblicas.
El perfecto modelo de las santas Escrituras. Evitemos la maldición de la mala alimentación. La fuerza, la salud, el pensar bien, prevalecerá y sólo partiremos de esta tierra hasta que se cumpla todo lo que nuestro Padre y Dios nos ha dicho.
La buena salud alimenticia junto al ejercicio físico, le añadiremos la salud mental. Todo ser humano que no renueve su mente día a día, sufrirá mucho. Porque la mente sana, pensar bien, pensamientos de paz, pensamientos de luz sanan. No cometa el error de ser egoísta con su cuerpo, invierta en su buena salud. La buena salud en todo, completa es: espíritu, alma y cuerpo; a esta edad defienda su pleno bienestar.
Completamente sano usted sirve mejor a su llamado eterno y a su familia. Alimente bien su espíritu, alma y cuerpo y vivirá.

Apóstol Dr. Marcelino Sojo
De su libro “Liderazgo 40-60”; capítulo 12.

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