Cada vez que Dios va a empoderar a alguien y lo va a llevar a crecer le pone una autoridad fuerte, firme y de carácter por delante que le abra el camino
Nunca le lleve la contraria a su autoridad, la obediencia te asegura el futuro. Aplica la honra hoy y esta te asegura una vida plena. ¿Quién es tu autoridad?: Es una persona enviada que Dios puso delante de ti para que todo se haga más fácil.
A pesar de la dureza, y lo incómodo que te parece, o lo que no entiendas al momento, no te limites, recíbelo de corazón y respétalo. Lo verdadero es que cada vez que Dios va a empoderar a alguien y lo va a llevar a crecer le pone una autoridad fuerte, firme y de carácter por delante que le abra el camino. Usted no encontrará un buen deportista, ni un buen músico, ni un buen ministro que logró salir adelante solo, sin estar bajo autoridad. Generalmente los grandes formadores son fuertes de carácter, son firmes y siempre dicen la verdad, con amor, pero firme.
No existe ninguna autoridad formativa que diga lo que quieres escuchar: el discípulo, el obrero, el alumno o la persona que se está formando, casi siempre la mayoría de los ministros que forman campeones y ganadores se aseguran de que tenga carácter por encima del talento. Millones de personas son perdedores porque nunca se les dijo la verdad, ni se les habló con firmeza, ni se reprendió a tiempo, y por eso su crecimiento y formación fue desordenada y distorsionada. Un buen futbolista, un buen cantante, un buen músico, un buen ministro, un buen empresario son formadores con firmeza para desarrollar templanza y solides en cada aspecto de su vida.
Hay estudios que afirman que si los millonarios que hay hoy día reparten su dinero en todos los habitantes de la tierra y entregan a cada quien una cantidad; dicen que en cinco años esas personas que entregaron el dinero lo vuelven a recuperar, porque las personas que no han sido formados por autoridad no tienen carácter para administrar de forma correcta.
La falta de una firme formación le activó la maldición de la pérdida. Las personas que no han sido formadas por autoridad y presión no tienen carácter de ganador, pierden el negocio, pierden la familia, pierden la salud, pierden las buenas conexiones, pierden el oro, pierden la plata, pierden el buen consejo, pierden su vida, lo pierden entre el cielo y la tierra son las que han sido formadas por autoridad, donde se le dice la verdad con fuerza y firmeza, así como lo hace un buen padre con su hijo.
No busque a una persona como autoridad para que le diga lo que usted quiere escuchar, creo que eso no le va a ayudar mucho, busque una persona firme con amor, pero con la templanza y el carácter, sin maltratos y abusos, pero que le diga la verdad. Si la persona que está cerca de usted no le corrige y no le dice la verdad usted no está frente a un padre, usted está frente a alguien del montón. Por lo general una autoridad es como el médico que, al descubrir un cáncer maligno, requiere la operación, o si haya alguna otra debilidad o daño debe corregirla.
La autoridad responsable sabe que lo que no se corrige hoy le hará sufrir mañana. Una autoridad verdadera es perfeccionista, firme, muchas veces dura, constante, no tiene sentimientos manipuladores, dice la verdad, porque su meta visión es agradar al que le envió y sacar de usted: lo máximo, lo mejor. Una autoridad verdadera, da su vida diciendo la verdad y sacrificándose con tal de que usted sea mejor. Nunca menosprecie a su autoridad recíbalo con humildad de corazón, y por siempre agradecerá.
Apóstol Dr. Marcelino Sojo
De su libro “Liderazgo 40-60”; capítulo 3.



