Gota: “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder” (Mateo 5:14).
Cuando leo este pasaje recuerdo que hubo un tiempo en que podíamos subir al Cerro Ávila en las noches por el sistema de teleférico, mi amada esposa y yo en varias oportunidades lo hicimos y es impresionante en la noche poder mirar nuestra ciudad capital, Caracas, desde allí, iluminada. Realmente es imposible esconder esa ciudad. De cualquier sitio del Ávila, aún con densas nieblas usted puede mirar la majestuosidad de nuestra amada Caracas.
Así dice el Señor que debemos ser los creyentes como una luz sobre un monte, que no puede esconderse, aunque las densas nieblas de maldad, pecado y el sistema mundano traten de opacarnos, debemos levantarnos como sal y luz.
Valor: Nuestro amado Señor Jesucristo nos ha comparado con su propia sangre, dándonos una naturaleza nueva, santa y para siempre sin manchas y nos pide que vivamos conforme a esa nueva naturaleza. Nunca dejes de brillar para Él en este mundo.
Dios te bendiga.
Ramón Tovar
Pastor y columnista
tramon63@gmail.com



