Nada ocurre a los hijos de Dios sin que sea la voluntad del Padre. Si ocurren desgracias es con un propósito, si en medio de la prueba permanecemos firmes en la fe Dios será glorificado
“Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno” (Job 1:21-22).
Job en un sólo día perdió todo lo que Dios le había dado, fue de una manera, tan sobre natural, que no había dudas de que aquello, era obra de Dios. Bueno, sabemos que fue el diablo que causó toda la desgracia de Job, pero también sabemos que fue Dios quien permitió que pasara, y quién le puso límites al diablo, hasta donde podía llegar. Job era un creyente como ningún otro, Dios mismo dio testimonio de la vida temerosa de Dios de Job.
Pero si Job era tan apegado a Dios y era temeroso de Dios, entonces ¿por qué Dios le mandó toda esa terrible experiencia y todo ese sufrimiento? Porque Job tenía que pasar a otro nivel de comprensión y a otro nivel de relación con Dios. Porque al diablo ni siquiera se le hubiera ocurrido tal cosa, por el nivel de protección que Job y su familia tenían de parte de Dios. Fue Dios quien le dijo: “¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?” (Job 1:8). El diablo le respondió: “¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra” (Job 1:9-10).
Es una historia extraordinaria, que nos enseña que nada ocurre a los hijos de Dios sin que sea la Voluntad del Padre. Que si ocurren desgracias es con un propósito, que si en medio de la prueba permanecemos firmes en la fe el acusador quedará avergonzado, Dios será glorificado y nosotros como Job, terminaremos bendecidos. Nunca dudes del amor de Dios en ninguna prueba, si das cabida a esos pensamientos, sin duda serás derrotado, porque es por fe que serás protegido por Dios. No sé por lo que estás pasando, pero si crees a Dios, todo lo usará para bien.
¡Dios te bendiga!!!



