Te haría ver que el servicio es lo que hace a un líder y no su posición. Te demostraría que un presidente es electo para servir y no para ser servido, tal y como hizo mi modelo máximo de liderazgo: Jesús
Estos días he pensado que hubiera hecho yo si fuera candidato a la Presidencia de la República de Venezuela, cómo haría para hacerle entender a la gente que lo importante del proceso electoral en sí mismo, no es el voto per se, si no definitivamente por quién votas.
Si yo fuera candidato te hablaría con la verdad. No con mi verdad, si no que te explicaría las consecuencias que traería votar por mi o no hacerlo.
Te diría la verdad del momento histórico que estamos viviendo y no te recordaría lo que ya tú sabes sobre la realidad del país.
Te haría entender de forma muy sencilla mi función como Presidente en caso de ser electo y no trataría de crear una atmosfera de falso bienestar basado en una promesa que jamás podré cumplirte.
Te haría conocer la verdad, pues esta te hará libre. Mejor dicho, te diría quién es la verdad y dónde encontrarla.
No te prometería absolutamente nada, sólo te invitaría a que con esfuerzo y sacrificio conjunto sientas desde el palacio de gobierno lo difícil que es luchar sólo en una batalla quijotesca contra gigantes, que al final lo único que tienen son grandes discursos vacíos, enormes en palabrería retórica y monstruosas actividades a medio hacer para luego echarle la culpa a otro de sus fallas.
Te invitaría a contar conmigo y así juntos como equipo ser un brazo extendido para unificar y despertar a los que apuestan por un país mejor del que nos prometieron y nunca llegamos -ni de cerca- a tener, pero que nuestros hijos y nietos disfrutarían. Te haría ver que nada es imposible para aquel que cree.
Te miraría directamente a los ojos y te demostraría con hechos tempranos el valor de velar por los ancianos, las viudas y los huérfanos. Jamás los utilizaría como instrumento político de la miseria, si no que más bien, les honraría porque hay una promesa de parte de Dios al hacerlo.
Te demostraría que no espero que me paguen un sueldo por representarte dignamente, sino que una vez que trabaje por ti –que eres quien paga mi sueldo- obtendría la justa paga por mi esfuerzo, porque entiendo el principio que indica que: el jornal es justa paga del jornalero y que aquel que no trabaje que tampoco coma.
Si yo fuera candidato rendiría cuentas de lo que hago y de lo que dejo de hacer, porque “no hacer” también es corrupción.
También te invitaría a ver desde la perspectiva del entendimiento que nos necesitamos todos y que incluir a una sola parte excluye a otra indefectiblemente, por lo tanto, sólo si nos ponemos de acuerdo en algo y pedimos a Dios lo mismo, Él nos concederá los deseos de nuestro corazón.
Si yo fuera candidato: Te haría ver que el servicio es lo que hace a un líder y no su posición. Te demostraría que un presidente es electo para servir y no para ser servido, tal y como hizo mi modelo máximo de liderazgo: Jesús.
Por último, te haría saber que tu voto es la única herramienta que te queda contra el sin sabor de un país que está hambriento y sediento de justicia.
Te explicaría en detalle lo que significa Gobernar con Temor de Dios y te instaría a que, si no soy de tu agrado igual votes aunque no sea por mi.
Te recordaría que el ejercicio de la democracia implica tener instituciones y contrapesos políticos. Que los principios que siembras son las virtudes que cosechas.
LÍDER: Si yo fuera candidato jamás me perdonaría que por castigar al otro yo fuera tu única opción.
Nota: Este artículo fue escrito sin inteligencia artificial
Juan Carlos Calderón
Presidente Escuela de Liderazgo de Alto Impacto (ELAI)
@jccalderonn



