
La Biblia no se equivoca. Sodoma fue destruida por practicarlo… Esta generación será juzgada por celebrarlo
Lo que antes se escondía por vergüenza, hoy se promueve con escenario, luces y propaganda.
Israel, la tierra donde descendió fuego por causa de Sodoma, ahora será sede de “Pride Land 2026” en Ein Bokek, junto al Mar Muerto… una zona que muchos ubican cerca del entorno geográfico de la antigua Sodoma.
La ironía es brutal:
Celebrar el orgullo (“pride”) cerca del lugar donde Dios destruyó el orgullo, la perversión y la rebelión.
Y aquí hay algo profundo en la etimología:
La palabra “Sodoma” (hebreo: סְדֹם / Sedom) está asociada a “ardor”, “quemadura” o “lugar abrasado”; una ciudad marcada por corrupción moral, arrogancia, violencia, inmoralidad sexual e indiferencia hacia el necesitado.
La Biblia no condenó sólo un acto…
Condenó una cultura.
Ezequiel 16:49-50 lo explica con precisión:
“He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, abundancia de ociosidad… y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso; se llenaron de soberbia e hicieron abominación delante de mí…”.
Sodoma no cayó sólo por inmoralidad sexual.
Cayó por una mezcla de: orgullo, lujuria, violencia, corrupción, indiferencia espiritual y desprecio por la santidad.
Por eso Dios llamó a Israel con ese nombre cuando se corrompió: “Príncipes de Sodoma… pueblo de Gomorra…” (Isaías 1:10).
Y en Apocalipsis 11:8, la ciudad donde crucificaron al Señor es llamada espiritualmente: “Sodoma y Egipto”.
Sodoma representa perversión.
Egipto representa esclavitud.
Cuando una nación normaliza el pecado… termina esclava de él.
Hoy el pecado ya no se tolera…
Se celebra.
Ya no se esconde…
Se desfila.
Ya no se confronta…
Se legisla.
Y lo más alarmante no es que el mundo lo haga…
Lo alarmante es que muchos “cristianos” ya no lloran como Lot… ahora aplauden como los sodomitas.
Jesús advirtió: “Como fue en los días de Lot…” (Lucas 17:28-30).
Comían, bebían, compraban, vendían…
Todo parecía normal…
Hasta que cayó fuego.
Ese es el problema de esta generación: confunde paciencia con aprobación.
Dios tarda… pero no olvida.
Calla… pero no absuelve.
Advierte… antes de juzgar.
Y Jesús fue aún más duro: “Más tolerable será el castigo para Sodoma…” (Mateo 11:24).
Imagínate el nivel de corrupción de una generación que recibirá peor juicio que Sodoma.
“Cuando una nación convierte el pecado en festival, no está celebrando libertad… está anunciando su ruina”.
La Biblia no se equivoca.
La historia tampoco.
Sodoma fue destruida por practicarlo…
Esta generación será juzgada por celebrarlo.
Juanito Ávila
Pastor


