Dios no sólo se desagrada cuando hacemos el mal con lo que Él nos ha dado, sino que se desagrada mucho más cuando no hacemos nada con lo que nos ha dado
Gota: “Respondiendo su señor, le dijo: ‘Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses’” (Mateo 25:26,27).
En la parábola de los talentos ¿cuál fue el resultado del fracaso del mayordomo que recibió un talento? Recuerdo que la primera vez que estudié este pasaje pensé que el amo fue un tanto riguroso, en realidad pensé que le había aplicado toda su severidad al hombre.
Note lo que dice: “Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente”. Ahora qué hizo, quiero decir el mayordomo no había desperdiciado el dinero de su amo como el siervo injusto de Lucas 16, no lo había gastado en vida desenfrenada como el hijo pródigo de Lucas 15, no estaba endeudado con 10 talentos como el siervo inmisericorde de Mateo 28. ¿Qué es lo que había hecho? Todo lo que había hecho era tomar lo que le había sido dado y lo había escondido en lugar de usarlo. Debido a esto su amo le dijo: siervo malo y negligente.
Valor: Estoy convencido que ni siquiera nos sentamos a calcular la importancia que nuestro Padre celestial pone en el cumplimiento fiel de lo que Él nos ha dado para que cuidemos. No sólo se desagrada cuando hacemos el mal con lo que Él nos ha dado, sino que se desagrada mucho más cuando no hacemos nada con lo que nos ha dado.
Dios le bendiga.
Ramón Tovar
Pastor y columnista
tramon63@gmail.com



