La depresión no es un pecado, ni un demonio, es una enfermedad que lentamente va apagando el alma; pero es un lugar del que es posible salir
(Verdad y Vida).-
REDACCIÓN.- Decir depresión se ha vuelto normal hoy en día, pero no es tan normal como parece. Por culpa de ella y su mal abordaje, se registran miles de casos de autolesión, jóvenes y adultos desesperanzados, y adolescentes que apenas comenzando la vida ya no quieren seguir. Por eso, esta corta, pero perturbadora palabra, “depresión”, que parece tomar el control de nuestra vida por momentos y hasta arruinarnos la existencia, debe ser vista como la enfermedad que es, estemos en un escenario clínico, social o religioso.
El libro “Una prisión llamada depresión”, del pastor Andrés Arango, publicado por Editorial Patmos, aborda la depresión como un padecimiento que no se debe sufrir para siempre. No es un pecado, ni un demonio. La depresión es una enfermedad que lentamente va apagando el alma.
El autor responde a importantes preguntas que la gente, y en especial los cristianos se hacen respecto a la depresión; tales como:
- ¿Qué dice Dios de la ayuda profesional?
- ¿Es pecado ir a un psiquiatra o psicólogo?
- ¿Puedo tomar medicamentos para tratar la depresión?
- ¿Cómo puedo ayudar a alguien que padece depresión?
Andrés Arango aborda aspectos espirituales, científicos y personales que permiten comprender esta enfermedad que se ha convertido en el mayor enemigo y tormento de mucha gente. ¡Sí, hay salida de esa prisión!
SOBRE EL AUTOR
Andrés Arango es pastor de la Comunidad Cristiana “La Central” en Cali, Colombia. Es licenciado en teología y psicólogo, con una especialización en orientación psicoanalítica y un máster en psicología clínica. Autor también del libro: “Un hogar no sobrevive a esto…”.◄



