Ser viejo no es bueno en sí mismo, pero Dios puede hacer hermosa la vejez
(Especial – Verdad y Vida).-
Todos, nos sintamos bien o mal, necesitamos saber vivir la vejez. Y esto no es algo automático o espontáneo: es el resultado de una vivencia que tiene por meta la «renovación del hombre interior», renovación que se torna más necesaria a medida que «el exterior», el cuerpo, se va desgastando.
La Biblia nos enseña no sólo a vivir sabiamente, sino a envejecer sabiamente. Los ancianos están en el corazón de Dios, por ello en su Palabra encontramos mucha luz sobre la vejez, su significado, su valor y cómo afrontarla.
“Vivir la vejez”, un libro de los autores S. Stuart Park y Pablo Martínez Vila, presentado por Editorial Andamio, Ediciones Camino Viejo y Pensamiento Cristiano; nos habla ampliamente de este importante tema.
La Palabra de Dios nos confirma que aprender a vivir la vejez no sólo es posible, sino recomendable. “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días que traigamos al corazón sabiduría” (Salmo 90:12).◄



