Hay que revisar nuestras acciones, no vaya a ser que, al igual que Balaam, estemos perjudicando a alguien que sea de estima ante Dios
Cada vez que alguien hace algo para perjudicar a un seguidor de Cristo, que camina en obediencia a sus mandamientos, se convierte en enemigo de Dios y sus caminos con catalogados por el cielo como perversos. Si esta realidad fuera del conocimiento popular, muchas personas se abstendrían de hacerle la vida “cuadritos” a los seguidores de Cristo.
El profeta Balaam iba a maldecir al pueblo de Israel. Había sido contratado para ello por el rey Balac, enemigo del pueblo de Dios. Pero cuando iba por el camino, Dios, a través de un ángel, se le atraviesa en el camino y le reclama con mucha vehemencia: “He aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí”.
Jamás imaginó el profeta Balaam que por ganarse un dinero haciendo su trabajo iba a encontrarse peleando frente a frente con el propio Dios; y menos aún, que aquella acción que había emprendido en contra de aquel pueblo, fuera calificada por Dios como perversa. Hay que revisar nuestras acciones, no vaya a ser que, al igual que Balaam, estemos perjudicando a alguien que sea de estima ante Dios.
Dios te bendiga.



