Cuando te sientas en un callejón sin salida y tu vida se debate entre rendirte o no, despójate de tus sueños y ponlos en manos de Dios
Es la pregunta que muchas personas se hacen cuando las cosas se ponen “color de hormiga”. Es un combate entre lo que se desea hacer y lo que se puede hacer.
Jocabed sentía en su espíritu que Moisés, su hijo recién nacido, sería el hombre a través de quien Dios libertaría a Israel. Pero también estaba consciente de la orden que el faraón había dado de matar a los hebreos apenas nacieran. Cuando ya no pudo seguir ocultándolo, preparó una cesta, puso en ella al niño y lo dejó a orilla del río Nilo.
Contraviniendo lo que su corazón le pedía, Jocabed se desprendió de su amado hijo y se acogió a la voluntad de Dios. Aquella decisión era aparentemente una locura. Pero ella reconoció que el desenlace escapaba de sus manos. A partir de aquella temeraria decisión, Dios se encargó de hacer de Moisés un valiente soldado y cumplir sus planes en la tierra.
Cuando te sientas en un callejón sin salida y tu vida se debate entre rendirte o no, despójate de tus sueños y ponlos en manos de Dios.
Dios te bendiga.



