
Jesús también se caracteriza por recoger algo usado, maltrato, desecho o sucio por la sociedad para darle nueva vida. Lo que el mundo desecha o lo tiene en poco, Dios lo restaura y lo convierte en algo útil
2ª Corintios 5:17, “De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.
Desde el mismo momento en que aceptamos a Jesús en nuestras vidas pasamos a ser esa Nueva Criatura en Cristo, creada conforme al corazón de Dios. Y pasamos de muerte a Vida. De las tinieblas a la luz. De vieja criatura a nueva creación según Dios.
Nos transforma Jesús en ese Nuevo Hombre o esa Nueva Mujer preparados para toda buena obra.
Cuenta la Sra. Patricia Raybon en el siguiente testimonio que: “A Shawn Seipler, un ejecutivo que viajaba mucho, le preocupaba qué pasaba con los jabones que quedan en los hoteles. Pensaba que, en lugar de tirarlos, podían encontrar nueva vida. Entonces, fundó «Limpiemos el mundo», un emprendimiento de reciclaje que ha ayudado a más de 8.000 hoteles, navieras y centros turísticos a convertir millones de kilos de jabones descartados en nuevas barras de jabón esterilizadas. Enviadas a personas necesitadas en más de 100 países, ayudan a prevenir incontables enfermedades y muertes relacionadas con la higiene. Seipler dijo: «Sé que suena cómico, pero esa pequeña barra de jabón de tu hotel puede salvar literalmente una vida».
Jesús también se caracteriza por recoger algo usado, maltrato, desecho o sucio por la sociedad para darle nueva vida. Lo que el mundo desecha o lo tiene en poco, Dios lo restaura y lo convierte en algo útil. Así fue cuando, después de alimentar a más de 5.000 personas con cinco panes y dos peces, dijo a sus discípulos: «Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada» (Juan 6:12).
Cuando nos sentimos «acabados», Dios no nos ve como vidas perdidas, sino como sus milagros. Él no descarta nada; tenemos potencial divino para un nuevo trabajo en su obra.
Cristo en nosotros nos hace nuevos.
Oremos así:
“Padre celestial, que vean mi nueva vida en ti”.
Que tengas un excelente y bendecido día.


