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Cuidado… No seas siervo inútil

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La parábola del siervo inútil, de donde se desprende esta enseñanza, realmente se refiere a otra cosa, y no a exaltar el ser inútil para Dios

“¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos” (Lucas 17:9-10).
He oído a muchos hombres de Dios decir con cierta satisfacción que son “siervos inútiles”, todo por una mala interpretación de la Palabra de Dios. Pero la parábola del siervo inútil, de donde se desprende esta enseñanza, realmente se refiere a otra cosa, y no a exaltar el ser inútil para Dios. Porque Dios no cambia de opinión, y está muy claro lo que Él piensa de los inútiles, dice: “Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes” (Mateo 25:30).
Entonces según el versículo anterior ¿quién en su sano juicio, querría ser un siervo inútil? El Señor Jesús dijo: “cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”. La enseñanza está en que, aquel siervo, cada cosa que hizo fue porque lo mandaron, ¿qué inútil es un empleado que se mueve sólo cuando lo mandan? Que sabe lo que quiere su jefe o empleador, pero no hace nada si no le dan una orden, esto es indolencia, indiferencia total, nadie así ha prosperado jamás.
Este tipo de siervos se mueve por deber, y no por amor, para ellos la obra es de Dios, y no de ellos. El apóstol Pablo hacía las cosas con la visión correcta, escribió: “Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él” (1ª Corintios 9:23).  Pablo actuaba no como siervo que tenía que esperar cada orden, sino como socio de Dios, él no estaba trabajando para un extraño, sino para papá, en la empresa familiar toda iniciativa para llevarla adelante era correcta. Por favor no vuelvas a decir que, eres un siervo inútil, no es lo que Dios busca de ti.
¡Dios te bendiga!!!

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Fernando Regnault
Destacado autor con una trayectoria de más de 40 años dedicados al estudio de la Palabra de Dios, ha escrito más de 30 libros que abarcan una amplia gama de temas cristianos, proféticos y doctrinales. Su pasión por el crecimiento espiritual y la edificación se refleja en su extensa obra literaria. A través de sus escritos, ha impactado a lectores de diversas partes, guiándolos hacia una comprensión más profunda de la fe cristiana. Venezolano, radicado actualmente en República Dominicana.

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