
La lista, que evoluciona rápidamente, recibió críticas negativas de quienes sugirieron que sus cambios eran un intento de imponer el nacionalismo cristiano en las fuerzas armadas.
(RNS – Verdad y Vida).-
El Departamento de Defensa de EE. UU., bajo la dirección del secretario Pete Hegseth, redujo drásticamente la lista de religiones reconocidas en las fuerzas armadas de 211 a solo 30 categorías. El cambio, anunciado en mayo y efectivizado tras ser revelado por la prensa en junio, provocó una ola de críticas inmediatas de diversos sectores.
PRESIÓN POLÍTICA Y AJUSTES EN LA LISTA
Inicialmente, la reducción excluyó la etiqueta “cristiano” de grupos como la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones). Tras la indignación y presión de senadores de Utah, el Pentágono rectificó rápidamente el lunes 8 de junio, eliminando la palabra “cristiano” de 19 categorías para evitar redundancias y disputas de nomenclatura. Actualmente, de las 30 religiones de la lista, 20 son denominaciones cristianas agrupadas a grandes rasgos, mientras que las 10 restantes incluyen al judaísmo, islam, budismo, sijismo, bahá’í, “sin religión” y “otras”.
CRÍTICAS POR INCONSTITUCIONALIDAD Y EXCLUSIÓN
La medida ha sido calificada de “antiamericana e inconstitucional” por legisladores como el representante Jamie Raskin, quien recordó que el gobierno no debe controlar la fe. Los principales afectados son los miembros de minorías religiosas (ateos, humanistas, paganos, wiccanos y unitarios universalistas) que quedaron completamente fuera de la lista
Representantes de estos grupos denuncian que su exclusión:
- Dificultará solicitar días libres por festividades sagradas.
- Limitará el acceso a libros religiosos y servicios de culto.
- Complicará recibir atención pastoral adecuada de los capellanes.
JUSTIFICACIÓN OFICIAL VS. TEMORES DE NACIONALISMO
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, aclaró en la red social X que la reducción de códigos no busca cuestionar la legitimidad de ninguna fe ni crear una lista “oficialmente aprobada”, sino simplificar la labor administrativa de los capellanes.
Sin embargo, las alarmas se encendieron debido a declaraciones previas de Hegseth, quien afirmó que el cuerpo de capellanes estaba “infectado por la corrección política y el humanismo secular”. Organizaciones como American Atheists —quienes ya han solicitado acceso a los registros oficiales de la decisión— temen que esto sea un intento de imponer el nacionalismo cristiano en el ejército, borrando una diversidad militar que un estudio de 2019 cifra en un 70% de cristianos y un creciente número de ateos y otras minorías.◄


