
Los autosuficientes dentro de la iglesia son un tropiezo para la obra de Dios, ellos son los que inventan nuevos métodos y no toman en cuenta al Espíritu Santo
“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos” (Mateo 5:3).
Definitivamente estamos viviendo en un mundo donde todo, absolutamente todo, es contrario a la Verdad de Dios. Donde la autosuficiencia es muy valorada, pero Dios la aborrece, porque los autosuficientes, se creen completos, capaces de resolver cualquier situación, con sus habilidades.
Los autosuficientes dentro de la iglesia son un tropiezo para la obra de Dios, ellos son los que inventan nuevos métodos para evangelizar. Crean eventos para recoger dinero, son esos que hacen los planes y después lo presentan a Dios para que bendiga lo que ellos planificaron. No toman en cuenta al Espíritu Santo, ellos tienen muy claro todo lo que hay que hacer, muchas veces la iglesia tiene culpa, porque eligen al que tiene más estudios, más experiencia.
De ese tipo de líderes está llena la iglesia a nivel mundial, pero Dios no busca líderes, Él es el líder, Dios busca siervos, así como Moisés, que no sepan que hacer, que tengan que estar siempre de rodillas buscando respuestas. Así como Pablo, que no se atrevía a inventar o improvisar en la obra de Dios, sino que escribió: “no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios” (2ª Corintios 3:5).
Pablo al igual que Jesús, nada hizo que no estuviera guiado por el Espíritu Santo. Dios nos ayude porque la iglesia actual está llena de líderes con doctorados en divinidad, con estudios superiores de la Biblia; pero pura letra muerta, la mayoría de ellos no creen en milagros y dudan de la inspiración de la Palabra de Dios.
¡Dios te bendiga!!!


