Hay que dar más

0
Cuando se le da al sabio se hace más sabio y cuando se le enseña al justo, aumenta su saber / Imagen generada por nuestra Redacción usando IA

Este es el reto que nos plantea el principio: Si recibes más, tus respuestas, tu vida y tu compromiso deben ser mejores. Si recibes más, debes dar más

“Da al sabio, y será más sabio; enseña al justo, y aumentará su saber” (Proverbios 9:9).
Un pastor describió una vez a los creyentes que nunca crecen como cristianos indigestos: comen mucho, pero no digieren nada, así que siempre están enfermos, metidos en un problema con alguien o con ellos mismos. Tales cristianos son como un pozo sin fondo, siempre quieren más, pero sin beneficio alguno. Pero, ¿sabías que hay una forma en la que tener más y más es lo deseable?
No siempre es injusto darle más al que tiene y quitárselo al que menos tiene. Este fue un principio enseñado por el Señor. En Mateo 13:12 respondió al asunto del conocimiento de las parábolas diciendo: “Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado”; y lo vemos en un sentido práctico en la parábola de la Minas al concluir que había que quitarle las minas al que tenía menos y dárselas al que tenía más. ¿Por qué? Porque demostraron que eran capaces.
Hay otros que mientras más saben, menos sirven. Ha sido el caso de servidores públicos con excelentes desempeños en ciertos cargos hasta que se les promueve a otros de mayor responsabilidad. También se sabe de creyentes que al descubrir lo que suponían era una nueva enseñanza, ya no pudieron tener comunión con otros y se dividieron, ¿les mejoró o los empeoró el conocimiento?
Pero qué distinto es lo enseñado en nuestro proverbio, que cuando se le da al sabio se hace más sabio y cuando se le enseña al justo, aumenta su saber. Su personalidad no se avinagra cuando recibe más. Mejora su vida, sus relaciones y su fe, pues comprende que mientras más sepa más se le demanda. Es igual a la vid que se le poda para que dé más frutos. Pablo lo dijo en su forma particular: “os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más” (1ª Tesalonicenses 4:1).
Este es el reto que nos plantea el principio: Si recibes más, tus respuestas, tu vida y tu compromiso deben ser mejores. Si recibes más, debes dar más. ¿Qué decides?

NO COMMENTS

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Salir de la versión móvil