
Dios está buscando una relación personal contigo, así que búscalo, entrega tus cargas y permite que Él te revele su gracia y poder en cada circunstancia
Santiago 1:2-4, “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna”.
¿Quién no ha sido probado en esta vida?
De una u otra manera hemos estado en prueba. Y por lo general nunca nos han gustado las pruebas.
Si bien a nadie le gusta pasar por pruebas o estar en pruebas; es innegable que es en esos momentos duros y difíciles cuando aprendemos más, ¿te ha pasado?
Se cuenta que, a un pastor convaleciente de una grave enfermedad, uno de los miembros de su congregación le visitó en el hospital y le hizo la siguiente observación:
“Pastor, aunque Dios lo acabe de sacar de las puertas de la muerte, nos tememos que necesitará usted bastante tiempo antes de poder recuperar su vigor usual y tener la mente lo bastante clara para poder predicar como antes”.
El hombre de Dios le respondió:
“Estás muy equivocado hijo, en estas 6 semanas de enfermedad he aprendido más de Dios, que por mis estudios y todos mis años de ministerio, y espero predicar ahora con su ayuda, no con lo que he aprendido y leído en los libros, sino lo que Él me ha enseñado en carne propia en esta prueba; en su Escuela Particular.
¿Cuándo aprendiste más acerca de Dios?
Amados, todos enfrentamos diferentes pruebas en nuestra vida. Algunas son fáciles y otras no tanto. Muchas de ellas nos llevan mucho tiempo superarlas.
Sucede que cuando estamos en medio de las pruebas y nos enfrentamos a nuestra condición humana, llega un momento en el que entendemos que no podemos solos, que por mucho que lo intentemos, con nuestra inteligencia y fuerzas no podemos salir adelante.
Es en estos momentos cuando buscamos el socorro de Dios, cuando rendimos nuestra voluntad y Él puede levantarnos y mostrarnos sus planes para nuestra vida.
Amados, no importa cuál sea la prueba que estás atravesando ahora, Dios quiere enseñarte algo especial para tu vida.
Los tiempos de aprendizaje son aquellos que más turbulencia traen a nuestra vida, y aunque no nos gusten, son necesarios para nosotros. No sólo pulen nuestro carácter, sino que nos acercan a Dios y nos permiten conocerlo de forma personal.
El patriarca Job luego que pasó por todas esas pruebas que Dios le permitió pasar dijo al final del Libro: “De oídos te había oído, pero ahora mis ojos te ven”.
Así mismo dice Isaías 41:10 (RVR1960): “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”.
Dios está buscando una relación personal contigo, así que búscalo, entrega tus cargas y permite que Él te revele su gracia y poder en cada circunstancia.
Que tengas un excelente y bendecido día.


