Una de las formas en que desarrollamos carácter -que lo defino como la capacidad de liderarte a ti mismo- es seguir a las personas correctas
Uno de los principales elementos que preserva el liderazgo es el carácter. Sin eso, las bases de la influencia son tan débiles que solamente la posición, bajo ciertas circunstancias, podría sostenerte.
No hay lugar donde un líder pueda permanecer en el tiempo o sostener una visión que trascienda, sin que el carácter sea desarrollado con el paso del tiempo a través de los procesos.
Una de las formas en que desarrollamos carácter -que lo defino como la capacidad de liderarte a ti mismo- es seguir a las personas correctas.
Si tú sigues a líderes de pensamientos retorcidos tu carácter tiene pocas posibilidades de ser recto. Sin embargo, si sigues líderes íntegros tu carácter con el tiempo se solidifica y te transforma poco a poco en alguien de testimonio que desearían seguir.
Cómo ves, parte de tu proceso de crecimiento en el liderazgo está determinado por las experiencias que vives al aplicar lo que aprendes de aquellos a los que sigues.
Ahora bien, ser seguidor implica aprender por modelaje e imitación y, mientras practicas lo aprendido, paulatinamente te vas convirtiendo en aquello que es influencia en tu vida.
Líder: sabiendo todo esto, ¿aún dudas de seguir a Cristo? Aquel que es perfecto en todo y de carácter irreprensible debe ser quien forme tu carácter.
Nota: Este artículo se escribió sin inteligencia artificial.
Juan Carlos Calderón
Presidente Escuela de Liderazgo de Alto Impacto (ELAI)
@jccalderonn



