
La transfiguración no fue un acontecimiento aislado. Fue una manifestación de la gloria de Jesucristo delante de Pedro, Jacobo y Juan
“Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él” (Mateo 17:3).
Introducción
La transfiguración no fue un acontecimiento aislado. Fue una manifestación de la gloria de Jesucristo delante de Pedro, Jacobo y Juan.
Pero surgen las preguntas:
¿Por qué Dios escogió precisamente a Moisés y a Elías?
¿Por qué no apareció Abraham, David o Isaías?
La respuesta nos lleva a comprender una de las verdades más hermosas de toda la Escritura.
I. LA GLORIA PERTENECE A CRISTO
“Su rostro resplandeció como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz” (Mateo 17:2).
Toda la escena tiene un solo propósito: Mostrar la gloria del Hijo de Dios. Moisés y Elías no son el centro. Cristo es el centro.
Aplicación
Toda la Biblia tiene un solo protagonista: Jesucristo.
II. ¿POR QUÉ APARECEN MOISÉS Y ELÍAS?
Moisés representa la Ley.
Jesús declaró: “Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí; porque de mí escribió él” (Juan 5:46).
Toda la Ley anunciaba la venida del Mesías.
Elías representa los profetas.
Elías llegó a ser el gran representante del ministerio profético. Los profetas anunciaron la venida del Salvador.
III. TODA LA ESCRITURA APUNTA A CRISTO
Después de resucitar, Jesús enseñó: “Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían” (Lucas 24:27).
Más adelante añadió: “Era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos” (Lucas 24:44).
Gran verdad
La Ley anuncia a Cristo. Los profetas anuncian a Cristo. Toda la Escritura anuncia a Cristo.
IV. UN DETALLE PROFÉTICO MUY INTERESANTE
Moisés murió (Deuteronomio 34:5).
Elías fue llevado vivo al cielo (2 Reyes 2:11).
Posible simbolismo (inferencia)
Moisés puede representar a los creyentes que murieron en el Señor.
Elías puede representar a los creyentes que serán arrebatados y transformados sin pasar por la muerte.
Esto armoniza con: 1ª Tesalonicenses 4:16-17. 1ª Corintios 15:51-52.
Aclaración importante:
La Biblia no afirma explícitamente que este sea el significado; es una inferencia basada en la armonía de los textos.
V. ¿SERÁN ELLOS LOS DOS TESTIGOS DE APOCALIPSIS 11?
La Biblia nunca menciona sus nombres. Sin embargo, observemos las evidencias.
Elías cerró los cielos (1 Reyes 17:1). Uno de los dos testigos hará exactamente eso (Apocalipsis 11:6).
Moisés convirtió el agua en sangre. Trajo plagas sobre Egipto (Éxodo capítulos 7 al 12). Uno de los dos testigos tendrá exactamente esos poderes (Apocalipsis 11:6).
Otro detalle importante
Moisés representa la Ley.
Elías representa los profetas.
Ambos aparecen juntos dando testimonio de Cristo.
No es una prueba definitiva, pero sí una fuerte evidencia bíblica.
VI. EL PADRE PONE TODA LA ATENCIÓN EN CRISTO
Pedro dijo: “Hagamos tres enramadas”.
Pero el Padre respondió: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd” (Mateo 17:5).
La atención ya no debía centrarse en Moisés. Ni en Elías. Ni siquiera en la Ley y los Profetas.
Toda la atención debía dirigirse únicamente a Jesucristo.
CONCLUSIÓN
La Ley habló de Cristo.
Los profetas anunciaron a Cristo.
Moisés señaló hacia Cristo.
Elías señaló hacia Cristo.
Y el Padre declaró: “Este es mi Hijo amado… a Él oíd”.
Toda la Biblia, desde Génesis hasta Apocalipsis, conduce a una sola Persona:
JESUCRISTO, EL HIJO DEL DIOS VIVIENTE.
Alberto B. Lara
Evangelista


