Fuimos hechos para un trabajo específico y para glorificar a Dios. Él nos moldeó y formó para que le sirvieramos en su obra
Efesios 2:10 (RVR 1960): “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”.
Jesús es el modelo a imitar en cuanto a servir. Y lo dijo con palabra y lo mostró con hechos.
Él dijo en una oportunidad a sus discípulos: “Yo he venido a servir no a ser servido”.
Todos fuimos diseñados por Dios de manera personal y con una habilidad maravillosa para servirle. No somos producto de la casualidad de la vida, somos una perfecta obra de arte creada por el mismo Creador para hacer buenas obras.
Si usted no está sirviendo como debe ser o está haciendo malas obras, no es porque Dios lo hizo así. Es porque se dejó pervertir por el enemigo y no está imitando al que lo hizo perfecto para el servicio.
Fuimos hechos para un trabajo específico y para glorificar a Dios. Él nos moldeó y formó para que le sirviéramos en su obra.
La Biblia dice: “Me viste antes de que naciera. Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara” (Salmo 139:16).
Si aún no estás sirviendo al Señor, todavía estás a tiempo de empezar. Arranca hoy mismo a cumplir tu propósito de la mejor manera posible, descubre lo que más te gusta hacer y hazlo para la gloria de Dios.
Es momento de que le pidas en oración a Dios que, por favor, te dé el privilegio de ser útil y parte de las obras de su reino. Es momento de que sirvas de corazón a quién te creó de manera maravillosa.
Salmo 139:13-15 (NTV): “Tú creaste las delicadas partes internas de mi cuerpo y me entretejiste en el vientre de mi madre. ¡Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo! Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien. Tú me observabas mientras iba cobrando forma en secreto, mientras se entretejían mis partes en la oscuridad de la matriz”.
Que tengas un excelente y bendecido día.



