Llenemos el corazón de amor y perdón, y seremos felices
De la poesía del cantautor venezolano Reynaldo Armas se infiere que el corazón reacciona de acuerdo con lo que guarda. Puede ser alegría o tristeza. “Si es triste la despedida, más triste es el regresar; al ver que lo que se deja, no se encuentra en su lugar. Porque allí es que el corazón no piensa más que en llorar”.
El rey David sabía que el corazón también puede guardar resentimiento, odio y venganza, por esa razón tomó una sabia decisión digna de ser emulada por todo seguidor de Jesús: “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”. Al convertir su corazón en un depósito de los dichos de Dios, el rey de Israel estaba seguro de que sólo tendría reacciones de amor, santidad y obediencia al Creador y siempre estaría libre de sentimientos innobles que lo único que hacen es secar los huesos y generar ambientes hostiles e inhóspitos.
La Biblia dice “sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”. Llenemos el corazón de amor y perdón, y seremos felices.
Dios te bendiga.



