Vemos que a la luz de las Escrituras el hombre que busca obrar según la sabiduría de Dios, la recibe de su comunión con Él
“Porque esta sabiduría no es la que viene de Dios, sino que es sabiduría de este mundo, de la mente humana y del diablo mismo” (Santiago 3:15. DHH).
La sabiduría de la tierra es vista como una mera expresión del carácter que denota la capacidad del ser humano de interpretar la verdad y determinar aquello que es bueno y lo que es malo desde su perspectiva, razonamiento y conveniencia.
Más por otra parte nos enseña Santiago que “…la sabiduría que desciende del cielo es ante todo pura, y además pacífica, bondadosa, dócil, llena de compasión y de buenos frutos, imparcial y sincera” (Santiago 3:17); ya que la misma procede del discernimiento y revelación que viene de Dios, por ello para recibirla Santiago nos aconseja “Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie” (Santiago 1:5).
Una de las manifestaciones por medio de las cuales podemos evaluar u observar los resultados del obrar según la sabiduría meramente humana o de la tierra, es que dado que procede de la lógica de la conveniencia y no de la verdad, muchas veces es inspirada por el orgullo y la soberbia, por lo cual el fruto de la misma es que generalmente produce contiendas y grandes divisiones, lo cual lo vemos expresado en la máxima bíblica: “Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; mas con los humildes está la sabiduría” (Proverbios 11:2).
Es interesante observar que la sabiduría que desciende de lo alto y procede de Dios se muestra a través de un carácter humilde y por ello es alimentada por la disposición a escuchar y valorar el consejo de otros, por ello en el libro de los proverbios se nos enseña: “El orgullo sólo genera contiendas, pero la sabiduría está con quienes oyen consejos” (Proverbios 13:10).
Vemos entonces que a la luz de las Escrituras el hombre que busca obrar según la sabiduría de Dios, la recibe de su comunión con Él, valorando y considerando el consejo de otros, aprendiendo humildemente de esta forma del aporte de otros hombres temerosos de Dios.
Así que también las Sagradas Escrituras nos instruyen que para tener éxito ante los desafíos y batallas de la vida requerimos obrar con la Sabiduría de Dios y una forma práctica de hacerlo es nutriéndonos del consejo de otros hombres sabios que también temen a Dios, por ello Salomón nos enseña: “Porque con ingenio harás la guerra, Y en la multitud de consejeros está la victoria” (Proverbios 24:6).
Obrar con sabiduría es una virtud que el hombre debe desarrollar, para lo cual requiere tener la disposición de escuchar a Dios por medio de la meditación de su Palabra y demanda la humildad de someterse al consejo de otros antes de actuar.
El rey Salomón, en el esplendor de su Reino, una de las características que lo llevaron a la grandeza y el obrar sabiamente, fue que se rodeó de hombres sabios que le aportaban consejo para la toma de decisiones, lo cual se convertía para el, en la forma de como poder contratar su discernimiento de la voz de Dios con su pensamiento y así confirmar a través del aporte de sus consejeros cuales eran las acciones más convenientes a tomar, así como determinar que era realmente bueno o malo a la luz de la mente de Dios.
En un mundo influenciado por la “Cosmovisión Humanista”, es común ver a los hombres ser movidos por un razonamiento subjetivo alejado de la verdad absoluta de Dios, donde el fin justifica los medios y se obra según la sabiduría humana o terrenal, dónde cada quien obra según su pensamiento y conveniencia personal y no contrasta sus acciones con la voluntad divina ni presta oído al consejo de sabiduría de otros.
Por tanto, no someternos al consejo de otros, es una errónea manera de interpretar la libertad, por ello el escritor a los Efesios nos exhorta “Dios los llamó a ustedes a ser libres, pero no usen esa libertad como pretexto para hacer lo malo. Al contrario, ayúdense por amor los unos a los otros”.
Diego Ortiz
Pastor y comunicador
@ps.diegoortiz



