“Cuando el SEÑOR no le respondió… Saúl buscó un brujo” (1 Samuel 28).
La Biblia no oculta momentos de crisis espiritual. Cuenta la historia del primer rey de Israel en el punto más oscuro de su vida, abandonado por sus propias elecciones, aterrorizado por sus enemigos y desesperado por una palabra de Dios. Si, Saúl estaba aterrorizado, se sentía abandonado y desesperado, de nada le servía su poder terrenal.
Cuando cada camino fiel parece cerrado, Saúl se vuelve al único lugar que él mismo había prohibido. Pero, ¿por qué? ¿Qué cree usted?
¿Fue esto simplemente un acto de rebelión, o el grito final de un hombre roto?
¿Por qué una de las escenas más misteriosas de la Biblia no se desarrolla en un templo, sino en el hogar de una médium?
¿Y qué puede enseñarnos la conversación final de Saúl sobre el arrepentimiento, la obediencia y las consecuencias de ignorar la voz de Dios?
Cuando usted no recibe respuesta de parte de DIOS (no, si, ¡espera!) ¿A QUIÉN ACUDE? ¿Sigue el ejemplo del rey Saúl?
Dios les bendiga grandemente y se dejen guiar SABIAMENTE.
Con estima.
Douglas Colina
Médico, catedrático y escritor



