Si piensas que eres pobre, manifestarás pobreza en tu vida, pero si piensas que eres rico, empezarás a manifestar riqueza en todo lo que haces en tu vida
No hay que quitarle al rico para darle al pobre, hay que enseñar al pobre a manifestar la riqueza.
Debemos igualar al ser humano hacia arriba, no hacia abajo, en la bendición, no en la maldición, en la riqueza, no en la pobreza.
Obviamente, no estoy hablando de las posturas ideológicas de derecha o izquierda, de capitalismo o socialismo.
Ciertamente todos somos ricos, independientemente del dinero o las posesiones que tengamos. La pobreza es una programación mental, con la que la élite controla a la humanidad.
Nadie es pobre más allá de su creencia. Tú eres un ser pleno y abundante, viviendo en un mundo lleno de abundancia. Eres rico y estás rodeado de riqueza.
Cuando entiendes esto, empiezas a manifestar la riqueza que hay dentro de ti. La riqueza viene de tu interior y se manifiesta en tu realidad exterior.
Si piensas que eres pobre, manifestarás pobreza en tu vida, pero si piensas que eres rico, empezarás a manifestar riqueza en todo lo que haces en tu vida.
Lo que crees, lo creas en tu realidad.
Conforme a tu fe será hecho, siempre manifestarás tus creencias. Si cambias tu manera de pensar, cambiarás tú manera de vivir.
Tu realidad es una expresión inequívoca de tus pensamientos dominantes.
Esta es la razón por la cual el sistema educativo te programa para ser un empleado (pobre) en vez de un emprendedor. El sistema educativo no te enseña ni a crear ni a manifestar riqueza, a fin de que seas un perfecto esclavo del sistema de consumo.
El sistema educativo condiciona tu potencial para evitar que manifiestes la enorme riqueza que hay dentro de ti.
Eres más de lo que piensas, puedes más de lo que crees, hay más de lo que imaginas y, ciertamente, Dios es más de lo que te han dicho.



