La mejor manera de contrarrestar el poder de las tinieblas es convertirse en seguidor genuino de Jesús y heredar su blindaje espiritual
“A mi no me entra ni coquito”, es una frase que implica que una persona está blindada contra brujerías, malas influencias y ocultismo, herramientas que usa el mundo de las tinieblas para dañar o perjudicar personas. Esta es una práctica antiquísima que ha hecho estragos en mucha gente. Divorcios, quiebras, enfermedades y muertes se derivan de su aplicación.
Algunas personas usan “contras”, un mecanismo de protección derivado de la aplicación de prácticas hechiceras a la inversa. Sin embargo, la mejor manera de contrarrestar el poder de las tinieblas es convertirse en seguidor genuino de Jesús y heredar el blindaje espiritual que Dios le dio al pueblo de Israel.
En cierta ocasión Balac, rey de Moab, contrató un profeta para que maldijera a los israelitas y se llevó una sorpresa. En el momento que se disponía a disparar todo su veneno de brujería y hechicería en contra del pueblo de Israel, Dios le dice que “contra Jacob no hay brujería que valga, ni valen las hechicerías contra Israel”. Es decir, a los cristianos no les entra “ni coquito”.
Dios te bendiga.



