Por eso Jesús desea que, como creyentes, sigamos haciendo lo que Él hizo en la tierra, por medio del mismo Espíritu Santo
Jesús aseguró a sus discípulos que no estarían solos. Él les enviaría el Espíritu Santo para que los revistiera de Su poder. Aunque les envió a predicar el evangelio a las naciones, les dijo que no salieran todavía de Jerusalén hasta que fueran REVESTIDOS DEL PODER de Dios.
“Yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto” (Lucas 24:49).
Jesús sabía que necesitaban su poder para ser testigos de él.
“Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos…” (Hechos 1:8).
Jesús sabía que los discípulos necesitaban y que los cristianos necesitamos su poder sobrenatural para vivir según su voluntad.
Su poder tiene propósito en nuestras vidas:
1. Su poder nos da FORTALEZA INTERNA para operar en su fuerza.
Con su poder podemos hacer su voluntad y permanecer firmes ante la dificultad.
2. Su poder nos capacita para OPERAR EN LO SOBRENATURAL.
Dios desea que con la ayuda del Espíritu Santo manifestemos su amor y bondad por medio de sus obras. Por eso Jesús desea que, como creyentes, sigamos haciendo lo que Él hizo en la tierra, por medio del mismo Espíritu Santo.
“Como me envió el Padre, así también yo os envío” (Juan 20:21).
Cuando operamos en su poder con la ayuda del Espíritu Santo, sus obras glorifican a Jesús; y cuando no lo hacemos, apagamos el Espíritu quién desea tanto hacerlo.
Pablo nos dice: “No apaguéis al Espíritu” (1ª Tesalonicenses 5:19).
¡Operemos en Su poder para mostrar su bondad!
Candy de Maa
Profeta, autora y conferencista



