Home Blogs Orar me cambia Sólo los humanos nos oponemos a Dios

Sólo los humanos nos oponemos a Dios

0
Todo lo que Dios quiera hacer con nosotros va a pasar forzosamente por nuestra voluntad. Él respeta nuestras decisiones, pero obviamente, estas a veces tienen consecuencias nefastas / Freepik

El éxito que han de tener en nuestra experiencia personal la oración y la vida de oración, pasan por esforzarnos

Esforzarse para orar resulta interesante por dos razones: primero porque pone de relieve la voluntad humana y no la del Dios que me ayuda (lo cual nos gusta tanto), y segundo, porque es un verbo reflexivo, en el cual, el sujeto, que ejecuta la acción del verbo, también la recibe.
Un esfuerzo es una actitud en la cual usamos nuestra voluntad, para conseguir algo venciendo resistencias y dificultades. El éxito que han de tener en nuestra experiencia personal la oración y la vida de oración, pasan por esforzarnos. Es importante puntualizar lo del esfuerzo personal porque nos cuesta entender cómo interactúa Dios con nosotros en ese sentido.
Todo lo que Dios quiera hacer con nosotros va a pasar forzosamente por nuestra voluntad. Es decir, nosotros somos los únicos seres de la creación que nos podemos oponer a Dios. En ese caso Él respeta nuestras decisiones, pero obviamente, estas a veces tienen consecuencias nefastas. El Señor llamó a Jonás para que les predicara a los ninivitas; el profeta decidió no hacerlo y se escondió. Finalmente tuvo que obedecer después de una experiencia traumática, la cual hubiera evitado simplemente obedeciendo. Los caminos de Dios siempre son mejores que los nuestros. Dios le dijo a Josué: “…Esfuérzate y sé valiente…”.

Previous articleJamás retrocederemos
Next articleSanto remedio
Néstor Alejandro Blanco
Pastor, teólogo, docente, locutor, escritor, autor de los libros Una Cita en el Altar, Lluvia Sobre la Hierba y Radiografías del Alma, además de numerosas publicaciones para la prensa cristiana, así como de material de crecimiento espiritual para la iglesia. Nacido en Caracas, Venezuela, actualmente reside en Santo Domingo, República Dominicana. Está casado con Rafaela Flores y es padre de dos hijos, Néstor Rafael y Néstor Alejandro.

NO COMMENTS

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Salir de la versión móvil