Todo lo que tiene vida crece. Y lo hace de forma simple y natural, sin mucho trauma. Así también el que nace en lo espiritual
Hebreos 5:12 “Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido”.
Sí usted detalla un poco a su alrededor todo lo que tiene vida crece. Y lo hace de forma simple y natural, sin mucho trauma.
Así también el que nace en lo espiritual. La Biblia señala que hay un Nuevo Nacimiento en la persona que acepta a Jesús como Señor y Salvador personal. Y en esa vida comienza un crecimiento normal y progresivo.
Crecer espiritualmente es fundamental para ser un verdadero discípulo del Señor.
Hay tres ejercicios espirituales que debes poner en práctica para crecer sano, sin traumas y progresivamente.
1) Orar constantemente
La oración es el medio por el cual hablamos con Dios. En Colosenses 4:2, el Señor nos dice que nos dediquemos a la oración con una mente alerta y un corazón agradecido. También nos enseñó una parábola sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar (Lucas 18:1-8). Por lo tanto, no orar limita nuestro crecimiento, nos atrofia y nos convertimos en enanos espirituales, y, por último, nos aleja de Dios.
2) Meditar en la Palabra de Dios
La Biblia es nuestro manual de vida, nuestra guía y fuente de sabiduría. Está inspirada por Dios, especialmente para enseñarnos, corregirnos y entrenarnos (2ª Timoteo 3:16-17). Es tan importante que Jesús dijo, si me aman, guarden mis mandamientos (Juan 14:15). No tener tiempo para estudiarla, es un impedimento para nuestro crecimiento espiritual. Ella nos alimenta y si no lo hacemos nos vamos a desnutrir. El niño que no se alimenta bien en su crecimiento se enferma de cualquier virus o enfermedad que pase por la puerta de su casa.
3) Servir a Dios con los talentos y dones que Él te dio
No servirle a Dios en el lugar que te encuentras o en la iglesia donde te congregues, afecta nuestro crecimiento espiritual, porque es en la comunión con los otros creyentes y en el servicio a los demás, donde podemos crecer en obediencia, amor y humildad. El Señor habló de la parábola de los talentos y de la importancia de servirle en Mateo 25:14-30.
Que cuando el Señor te llame a su presencia diga de ti. «Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor».
Si deseas crecer espiritualmente, crea hábitos y busca la compañía de otros creyentes para crecer. A medida que vaya pasando el tiempo verás cómo has crecido espiritualmente y estás más cerca de Dios.
Oremos así.
Amado Jesús, me postro delante de ti porque te necesito. Por favor, ayúdame a buscarte por medio de la oración, a darte un tiempo especial para comprender tu palabra y obedecerla. También, dame sabiduría para servirte y hacerlo con excelencia. Amén.
Que tengas un excelente y bendecido día.



