
Trump llegó a Riad con una lista de exigencias que podrían cambiar el juego en la región, incluyendo un posible acuerdo de paz con Israel
(Diario Judío – Verdad y Vida).-
Trump y Siria sacuden el tablero en Medio Oriente oye, imagina esto: Donald Trump, de regreso en la Casa Blanca, se reúne en Riad con el nuevo líder de Siria, Ahmed Al-Sharaa, un hombre que hace años no hubieras imaginado en la misma mesa que un presidente estadounidense.
Esta reunión del 14 de mayo de 2025 está dando de qué hablar, y no es para menos. Trump llegó con una lista de exigencias que podrían cambiar el juego en la región, incluyendo un posible acuerdo de paz con Israel.
La reunión, organizada con el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman y el presidente turco Recep Tayyip Erdogan participando por teléfono, marcó un momento histórico. Trump anunció el levantamiento de sanciones que han asfixiado a Siria por años, una decisión que desató aplausos en un foro de negocios en Riad.
Pero no todo es tan simple. Para que Siria se gane el apoyo de Estados Unidos, Trump puso sobre la mesa cinco condiciones claras: unirse a los Acuerdos de Abraham para normalizar relaciones con Israel, deportar a terroristas extranjeros, expulsar a grupos palestinos, cooperar contra el resurgimiento de ISIS y tomar el control de las prisiones de ISIS en el noreste del país.
Hablemos del plato fuerte: la paz con Israel. Si Siria firma los Acuerdos de Abraham, podría abrirse a un mundo de oportunidades: inversiones, tecnología y comercio que ayudarían a reconstruir un país donde más del 90 % vive en pobreza. Al-Sharaa ya dio señales de apertura, con contactos indirectos a través de Emiratos Árabes Unidos, pero no es tan fácil.
La opinión pública siria no ve con buenos ojos a Israel, y temas como los Altos del Golán complican las cosas.
Sin embargo, con el respaldo de Arabia Saudita y Turquía, este acuerdo podría ser un puente hacia la estabilidad regional.
¿El premio?
Convertir a Siria en un centro comercial entre Oriente y Occidente, como sueña Al-Sharaa. Las otras exigencias no son menos complicadas.
Deportar terroristas y controlar prisiones de ISIS suena bien en papel, pero Siria, devastada por la guerra, apenas está reconstruyendo sus fuerzas de seguridad.
Cooperar contra ISIS es más factible, ya que Al-Sharaa ha prometido mantener a raya a grupos extremistas, pero necesitará apoyo internacional.
Trump, fiel a su estilo, apuesta a lo grande, diciendo que Al-Sharaa tiene una “oportunidad histórica” para transformar Siria.
¿Será verdad?
Esta reunión no sólo se trata de Siria. También se habló de la guerra en Ucrania y el conflicto en Gaza, mostrando que Trump quiere reposicionar a Estados Unidos como líder en la región.
Pero, ¿qué esperamos? Si Al-Sharaa cumple, podríamos ver una Siria más estable y próspera. Si no, el riesgo de tensiones sigue ahí. Por ahora, el mundo está a la expectativa.
PRESIDENTE SIRIO COMPROMETIDO A SER UN PAÍS DE PAZ
El presidente sirio Al-Sharaa en un discurso a la nación: La unidad del pueblo, tanto interna como externa, su cercanía a sus hermanos árabes y su buena vecindad son un activo fundamental para Siria, y hoy lo vemos con nuestros propios ojos y en la realidad.
No hay nada más hermoso que la sincera hermandad y el amor espontáneo entre los países y sus pueblos. Hoy no solo celebro el levantamiento de las sanciones, sino que nos alegra la sincera hermandad y el regreso de la solidaridad a los pueblos de la región, sus reyes, príncipes y presidentes.
La unidad de decisión y postura no defrauda a Alá. Mohammed bin Salman cumplió su promesa, el presidente Erdogan fue fiel en su amor, el emir Tamim fue fiel en su lealtad y Mohammed bin Zayed en su abrazo.
Al presidente Trump, y le agradecemos, respondió a este amor, y su decisión de levantar las sanciones fue una decisión histórica y valiente, en la que eliminó el sufrimiento de la gente, ayudó a su rehabilitación y plantó las bases de la estabilidad en la región.◄


