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Venir a la presencia de Dios es bendición

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El Señor es tan hermoso que sólo por venir a su presencia, ya nos garantiza una bendición / Freepik

La oración es el ofrecimiento de las emociones y deseos del alma a Dios en el nombre y por la mediación de nuestro Señor Jesucristo

La oración es un servicio solemne que rendimos ante la presencia de Dios. La oración es el ofrecimiento de las emociones y deseos del alma a Dios en el nombre y por la mediación de nuestro Señor Jesucristo (Juan 16:23-27). Es la comunicación del corazón con Dios mediante el auxilio del Espíritu Santo, “…Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos” (Romanos 8:26-27). Y la oración es, además, para el creyente, la verdadera vida del Espíritu, pues sin esta relación filial, nadie puede ser verdaderamente cristiano.
Tenemos que superar la actitud materialista de acercarnos a Dios para recibir sólo lo que nos interesa en el orden humano. Nuestro corazón debe estar dispuesto a una rendición, a un quebrantamiento, a una humillación. A Dios le entristecen los formatos religiosos con los que tratamos de arrinconarlo (Isaías 1:10-20). De hecho, tampoco le interesa una religión que no produce cambios. El Señor es tan hermoso que sólo por venir a su presencia, ya nos garantiza una bendición. Tengamos siempre presente que, en las palabras de Jesús, orar es: Pedir, Buscar y Llamar.

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Néstor Alejandro Blanco
Pastor, teólogo, docente, locutor, escritor, autor de los libros Una Cita en el Altar, Lluvia Sobre la Hierba y Radiografías del Alma, además de numerosas publicaciones para la prensa cristiana, así como de material de crecimiento espiritual para la iglesia. Nacido en Caracas, Venezuela, actualmente reside en Santo Domingo, República Dominicana. Está casado con Rafaela Flores y es padre de dos hijos, Néstor Rafael y Néstor Alejandro.

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