Antes de entregar a tus hijos a cualquier familiar, conocido o desconocido, piénsalo muy bien
La tía esperó que la hornilla de la cocina estuviese al rojo vivo para luego colocar un dedo de la mano derecha de la pequeña. Este hecho ocurrió hace tres décadas aproximadamente; a la niña se le veían surcos negros en sus dedos. ¿Qué ofensa tan grave hizo para merecer ese maltrato? Sólo a un ser sin piedad se le ocurre tal atrocidad.
¿Con quién dejas a tus hijos? Es doloroso leer notas de prensa donde se describen actos aberrantes. La República publicó: “Indignación en Venezuela por caso de hombre que abusó sexualmente de sus 6 nietas. En tanto, una niña de 5 años fue violada y asesinada presuntamente por un adolescente de 14 años, quien fue capturado por las autoridades…”.
La Palabra afirma: “Yo les doy vida eterna, y nunca perecerán, ni nadie podrá arrebatármelas de la mano. Mi Padre, que me las ha dado, es más grande que todos; y de la mano del Padre nadie las puede arrebatar. El Padre y yo somos uno” (Juan 10:28-30. RVR60). Aquí el Rey de reyes habla expresamente de su gran responsabilidad. El problema que tienen los padres es que no asumen la responsabilidad como debería ser. El Señor Jesús dijo: “Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió…”. (Juan 17:12. RVR60). Los padres irresponsables siempre entregan a sus hijos a gente desconocida, entre ellos: abuelos, tíos, tías, primos, etc. Explico un poco, pueden ser familiares, pero son desconocidos, porque no conocemos cómo piensan cuando los pequeños están sin la supervisión de sus padres.
Indudablemente, debemos reconocer que, “la memoria del justo será bendita; mas el nombre de los impíos se pudrirá” (Proverbios 10:7, RVR60). Un pederasta que integra una familia es un impío al acecho, un individuo con un corazón pútrido. Según información de La Patilla, un hombre de 47 años presuntamente cometió el delito de abuso sexual. Este padrastro abusaba de su hijastra de 16 años, la mantenía bajo amenaza de muerte, y la vendía a otro sujeto. Las mujeres con hijos que se unen a otro hombre, o viceversa; hombres con hijos que se unen a otra mujer deberían estar apercibidos.
Una persona recién llegada tiene que ser investigada; es decir, no se meta a vivir con quien no conoce. Créales a sus hijos cuando le indiquen que su pareja está traspasando su espacio, no acepte que su pareja cruce las líneas rojas dentro y fuera de casa. Anteriormente, comente que existen familiares que son unos desconocidos porque en sus corazones pulula maldad. Sabemos que hay padres, familiares y amigos que son de fiar; sin embargo, los padres deben estar atentos a las señales que dan los hijos. ¿Sabes si está siendo abusado? ¿Estás generando confianza o le crees a los abusadores?
No tengo la menor duda, DIOS se burla de los burladores, esos maltratadores de niños siempre caen en su fuego consumidor. La Biblia dice: “¿De quién os habéis burlado? ¿Contra quién ensanchasteis la boca, y alargasteis la lengua? ¿No sois vosotros hijos rebeldes, generación mentirosa, que os enfervorizáis con los ídolos debajo de todo árbol frondoso, que sacrificáis los hijos en los valles, debajo de los peñascos?” (Isaías 57:4-5. RVR60).
Uno de esos casos fue reportado de esta manera: “La búsqueda de Maximiliano Tabares Caro, un niño de seis años que desapareció hace un mes en Remedios, un municipio del nordeste de Antioquia, ha dado un giro. Este jueves, la Policía de Infancia y Adolescencia capturó a su madre, padrastro, abuela y a otras tres personas como presuntos responsables de la desaparición del menor. La policía ha dicho que todos hacían parte de una ‘secta satánica’ llamada Los Carneros”. (Vía: El País).
¿Qué debemos hacer cuando son los padres y familiares más cercanos los malvados? Se debe denunciar de inmediato, cuando sepamos que existe abuso de cualquier índole. En La Razón pude leer: “Los traumas infantiles más frecuentes son el abuso emocional, que se asocia al trastorno más prevalente entre la población como es la ansiedad, el abuso físico y el sexual, pero también la negligencia emocional o física y el acoso escolar. Estos pueden dar lugar a una secuela física y psicológica…”.
Por favor, antes de entregar a tus hijos a cualquier familiar, conocido o desconocido, piénsalo muy bien. Por cierto, muchas pijamadas son planificadas para abusar e iniciar sexualmente a los pequeños. Seamos adultos entendidos y un muro de protección ante tanto ataque satánico.



