La muerte causa tristeza, amargura, soledad y depresión para quien la experimenta sin haber recibido a Jesús en su vida como Señor y Salvador. Pero los cristianos experimentan el éxito de la muerte
Uno de los momentos más incómodos es el de la muerte. Quien está a punto de morir está desesperado y asustado mientras que sus seres amados se mantienen en zozobra, tristeza y desespero. Sin embargo, los seguidores de Jesús reaccionan de forma totalmente diferente.
Ellos celebran ese momento porque representa una victoria. El apóstol Pablo dijo: “Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia”.
La razón de que la muerte constituya una ganancia también es explicada por Pablo: “Hermanos, no queremos que se queden sin saber lo que pasa con los muertos, para que ustedes no se entristezcan como los otros, los que no tienen esperanza. Así como creemos que Jesús murió y resucitó, así también creemos que Dios va a resucitar con Jesús a los que murieron creyendo en él”.
En resumen, la muerte causa tristeza, amargura, soledad y depresión para quien la experimenta sin haber recibido a Jesús en su vida como Señor y Salvador. Pero los cristianos experimentan el éxito de la muerte. ¿Cuál es tu caso?
Dios te bendiga.



