Todos deben de escuchar de nosotros que hay un Dios que nos ama y que entregó a su Hijo para pagar nuestros pecados y darnos una vida eterna
Marcos 16:15 (RVR 1960): “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”.
Al ejército de DIOS les hablo hoy. La orden ya fue dada. Y es clara, precisa y concisa: “Id y predicad el evangelio a toda criatura”.
No hay distinción de raza, credo, estatus social ni dogma.
Entiendo entonces que, como soldado del ejército de DIOS, debo llevar el mensaje de las buenas nuevas de Salvación a toda criatura, en todo lugar y en todo tiempo. Además, entiendo que la predicación del Evangelio no solamente es de palabra, sino, de hecho, de acción. Ya que una acción dice más que mil palabras.
¿El mundo necesita de Dios?
Si, lo necesita urgentemente, y cada uno de los soldados del ejército de Dios tenemos la tarea y el deber de compartir las Buenas Nuevas de salvación con ellos.
Jesús les dio esta instrucción a sus discípulos, y es un llamado a no quedarse con las buenas noticias, sino salir y expandir la bendición que hemos recibido. Cuando eres salvo ves que el mundo está en oscuridad y el evangelio es la luz de la esperanza verdadera.
Dice la Palabra de Dios en el libro de Marcos 16:19-20 (RVR 1960): “Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén”.
Y quiero recordarle una vez más, amados soldados de Cristo, esto no es una tarea que realizamos solos o con nuestro propio esfuerzo, sino que estamos respaldados por Dios, por su Palabra escrita y su Santo Espíritu. El Espíritu Santo es el que convence de pecado, justicia y juicio (Juan 16:8-11).
Además, así como usted, hoy por hoy, hay millones de hombres y mujeres en todo el mundo enrolados en este ejército del Reino Celestial para salvar las almas que están en el plan de salvación de Dios.
El cristiano es una luz encendida que va alumbrando en la oscuridad y el mundo necesita tanto de Dios que no podemos quedarnos escondidos o medio apagados viendo cómo la perdición crece cada vez más.
No tengas temor al rechazo de la gente o al qué dirán de ti, enfócate en el mandato y Dios te respaldará, porque es su voluntad que prediquemos de su salvación. Donde estemos, a nuestros familiares, primeramente, amigos, colegas, etc. Todos deben de escuchar de nosotros que hay un Dios que nos ama y que entregó a su Hijo para pagar nuestros pecados y darnos una vida eterna.
¡Saca provecho de las redes sociales y comparte un video, una imagen o algún contenido de evangelismo!
Oremos así:
Dios Bueno, nos diste un mandato y quiero ser obediente, ayúdame a superar todo temor o vergüenza a predicar de la salvación que nos das. Respáldame y enséñame a evangelizar donde esté, ayúdame a ser de buen testimonio de tu amor y perdón.
Que tengas un excelente y bendecido día.



