La expresión viene de ¡Feliz Navidad!, y éxodo; la intención no tiene nada que ver con acuñar un nuevo término; aunque, quien la desee utilizar desde hoy puede hacerlo. Después de recibir una visión de parte de DIOS vi esta frase: ¡FELIZ NAVÉXIDAD! La interrogante no se hizo esperar: ¿Qué significa esto SEÑOR? En sí, tiene que ver con disfrutar por cierto tiempo la salida hacia otro país (uno que jamás será como la madre patria) o regresar a nuestra casa para diciembre y para siempre; y cuando hablo de retornar para siempre es no volver a experimentar el éxodo que hemos sufrido millones de personas en el mundo por diversas razones.
La migración no es nada nuevo, en la Biblia hay un libro que habla de manera clara sobre el éxodo del pueblo hebreo; además dice en el Nuevo Testamento: “Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo” (Mateo 2:13. RVR60). Existen un sinnúmero de motivos para salir de una región, en el caso de José, María y Jesús fue la amenaza de muerte que se hizo real en muchos niños. Es oportuno mencionar que en la actualidad el tema principal en las exposiciones de motivo para solicitar asilo o residencia tiene que ver con: amenaza muerte, hambre, inexistente oportunidad de trabajo y un largo etcétera.
Muchas iglesias vivieron un vacío repentino en Venezuela; pudieron experimentar cómo se iban familias, y las despedidas y oraciones en el altar iban y venían. Por cierto, hombres y mujeres de DIOS en carne viva sintieron qué es el éxodo; tanto es así que fueron catalogados como cobardes por haber tomado dicha decisión familiar. Recuerdo que alguien nos dijo: “Cuidado si se les enfría el Espíritu Santo por allá”; estas expresiones son las menos que anhela escuchar un emigrante. La prudencia nunca debe perderse, y menos, la misericordia hacia los demás; considerar que un migrante se equivocó, es la misma y ridícula expresión de insensatez de aquel Faraón en Egipto.
Hoy te digo con todo el corazón: ¡Feliz Navidad!… ¡Feliz Navéxidad! Si tienes dudas de tomar un vuelo o de salir por tierra para salvar a tu familia no lo dudes; eso sí, por favor, planifica, no te vayas por una mera sensación emocional. Quien se mueve porque fulanito de tal se fue y lo veo súper bien por las fotografías que postea, es una de las decisiones más inhumanas que existen. Migrar no es para todo el mundo; las esposas no deben humillar a sus esposos, porque no encuentran trabajo, los maridos por el estrés al no conseguir empleo tampoco tienen que maltratar a su familia o llegar borrachos al cuarto o apartamento alquilado. Migrar o quedarse en el país que padece por un desgobierno no tiene que ver con valientes o cobardes; va de familias que demuestran unidad, firmeza, sensibilidad, resiliencia y más.
Tengamos presente lo enseñado por el apóstol Pablo a los de Corinto: “Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor” (1ª Corintios 1:9. RVR60). Un éxodo oportuno no es una mala experiencia; se debe tener en cuenta que hay un cambio algo exigente, y no imposible. “La ciencia describe la migración como un fenómeno humano complejo y multifacético, impulsado por factores económicos, políticos, ambientales y sociales, que genera impactos positivos (mano de obra, diversidad cultural, remesas) y negativos (pérdida de talento, desafíos de integración, explotación) tanto en origen como en destino, siendo una respuesta natural a las desigualdades y dislocaciones del desarrollo global, con una tendencia al alza en números absolutos”. (Vía internet).
Amado y amada de DIOS, planifica, toma en cuenta a los miembros de tu familia y amigos de confianza para migrar, todos los que hemos vivido el éxodo sabemos que tenemos una gran responsabilidad:
- Vivir la Biblia (miles se han apartado luego de viajar).
- Respetar las leyes del país que nos abre sus brazos.
- Socializar con sabiduría para ganar amistades relevantes y determinantes para el éxito y
- Trabaja, no salgas pensando que eres un mártir.
Mi esposa y yo comúnmente les aconsejamos a los recién llegados: “Escuchen consejos para que sea más fácil”; sin embargo… Sí, lo mismo que has pensado. ¡Feliz Navéxidad! ¡Feliz Navidad en CRISTO!



